Las cientos de madres y esposas de los privados de libertad que estuvieron a las puertas de El Rodeo, desgarradas de la angustia ante la incertidumbre por la suerte de sus hijos, vivieron un nivel extremo de desesperación.
Recibieron un bombardeo de gases tóxicos de forma indiscriminada. Lo sé porque estuve ahí, me fui a las puertas del penal cuando me enteré de que estaban maltratando a esas mujeres tan sólo porque, indignadas, preguntaban por la suerte de sus hijos.
Quiero expresar mi rechazo al procedimiento represivo, porque el respeto a los derechos humanos es sagrado y no se puede permitir ningún abuso por más poderosa que se crea una burocracia opresora o por más razones de Estado que se esgriman para justificar la violencia.
Los diputados de Un Nuevo Tiempo y de la Mesa de la Unidad Democrática en general tenemos claro que llegamos al Parlamento a defender a la gente, a defender al pueblo; allá otros parlamentarios que están allí para defender al Gobierno.
Fuimos a defender los derechos humanos de las madres asfixiadas por los bombazos con gases tóxicos, y la burocracia opresora ha reaccionado con fiereza, como suelen reaccionar los regímenes que buscan esconder información.
No nos callaron los poderosos del pasado, no nos callarán los poderosos del presente.
Pero más allá del tema de las amenazas directas del alto Gobierno, lo importante de todo esto es que se resuelvan los problemas de la gente, y entre ellos destaca el del caos penitenciario, que tiene estrecha relación con la inseguridad personal.
Hubo una masacre el 12 de junio en El Rodeo con más de una veintena de muertos, y tal situación debe tener responsables.
Luego hubo una intervención a sangre y fuego del Gobierno el 17 de junio y, además de heridos y un número impreciso de muertos, se anunció el hallazgo de armas de guerra, municiones y drogas.
Esas armas de guerra, que incluyen granadas y fusiles, no llegaron ahí caminando ni tampoco en las partes íntimas de los familiares.
Si se consiguieron armas, tal anuncio no puede hacerse si no va acompañado de la necesaria investigación para identificar las mafias que están tras el tráfico de armas, municiones y drogas en las cárceles venezolanas.
Vicepresidente de la Comisión de Cultos y Régimen
Penitenciario de la AN