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Opinión Firmas Pompeyo Márquez El futuro inmediato

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POMPEYO MÁRQUEZ | 16/06/2011 07:34:39 a.m.
Círculo vicioso
La masacre que ha sucedido en las cárceles venezolanas es una prueba más del fracaso de una política penitenciaria que lleva el luto a centenares de hogares.
Al mismo tiempo, se pone de manifiesto un verdadero círculo vicioso que involucra a todo el sistema penitenciario, de justicia, de tribunales, de fiscalías, de policías.

La tortura, la violación de los derechos de los detenidos y el chantaje caracterizan muchas de las actuaciones policiales. En alrededor de 20% de los delitos, están involucrados funcionarios policiales; especialmente en tráfico de drogas, secuestros, extorsiones, exterminios, hurto de vehículos y sus partes, contrabando y robos, como se evidenció en las denuncias efectuadas en el curso de estos días en Barinas, donde el número de asesinados y desaparecidos sobrepasa los 150, a lo cual habría que sumar el caso de las muertes ocurridas en el Departamento de Aprehensiones del Cicpc.


Los tribunales exhiben un retardo procesal de tal magnitud que acarrea que los detenidos y familiares sufran un verdadero viacrucis para poder saber en qué concluirá el proceso. La inestabilidad, falta de autonomía de los jueces y la poca estructura para impartir justicia, donde un tribunal tiene tan sólo tres escribientes para 3 mil expedientes, arrodilla la operatividad de un tribunal.


El Ministerio Público no se da abasto para la criminalidad existente en el país. Le exigen a un fiscal más de 100 sobreseimientos mensuales y más de 30 acusaciones, meta imposible de cumplir con calidad y con sentido de justicia.
Las cárceles son un infierno donde mandan los pranes y no hay gobierno que les enfrente. La cifra de internos fallecidos sobrepasa varias decenas sólo en lo que va de año. El maltrato a los familiares, el cobro del espacio y hasta del aire que se respira; el tráfico de drogas, armas y prostitución es el pan de cada día.


El ministro debería tener vergüenza y renunciar. No se soluciona el problema creando otro ministerio ni sacando nuevas leyes. No es el modelo de justicia cubano el que queremos, sino un sistema que realmente funcione. A todo eso debemos agregarle el tema de la inseguridad personal que se vive en las calles.


Esos problemas hay que colocarlos como parte importante del debate político y sembrar conciencia para encontrarles soluciones humanitarias e institucionales.
Dirigente político


 
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