GaleanoAnte cuántas aduanas hostiles habrá explicado Galeano pasaporte en mano que si el Hughes, que si el Germán o Eduardo Germán María, que si la de escritor no era profesión la de exiliado sí.
EduardoLo conocí a principios de los setenta como corresponsal de Prensa Latina. Montevideano incurable, vivía ante el mar en el desvencijado hotel La Alemania de Macuto; se interesaba por los cantares de marineros margariteños, por la narrativa luminosa de Alfredo Armas Alfonso, trotaba por las playas y ascendía en buses hacia el laberinto de la capital.
Galeano
Antes de pisar la treintena ya había escrito Las venas abiertas de América Latina, que presentó al premio Casa de las Américas e inexplicablemente no ganó, pero conquistó ante el público el galardón de imperecedero clásico, con análisis socioeconómicos con sabor de manifiesto e ímpetu de proclama.
Eduardo
Ya esquivaba con éxito los casilleros de los géneros, así como el futbolista de casta se mueve a sus anchas por la extensión del campo, no sólo cultivando varios géneros, sino mezclándolos con maniobras precisas en búsqueda siempre de la plenitud del gol.
Galeano
Ya quizá contra su voluntad acumulaba exilios y travesías entre milicianos y mineros, sin saber o quizá sabiendo que de esa fragmentación iba a nacer la totalidad.
Eduardo
Una vez cenamos en Caracas en casa de Jaime Ballestas y lo noté un poco apagado. Venía de hacer un reportaje sobre los buscadores de oro, tras la cena voló a Maracaibo y en el aeropuerto cayó desmayado. Los mosquitos selváticos le inocularon una malaria que sus médicos llamaban "la económica", porque de no ser tratada, despachaba al paciente en 48 horas. Escribió sobre su delirio un relato, que ilustré para alguna revista.
Galeano
Escribe con inspiración siempre ágil cuentos, novelas, tratados sociopolíticos, agresivos reportajes plenos de frases demoledora, como aquella en la cual hace decir a los banqueros: "El socialismo, después de todo, no es tan malo a la hora de compartir las pérdidas".
EduardoEduardo no parece nunca sentirse tan bien como cuando la eternidad se desgaja en instantes y uno de sus párrafos parece querer vivir con vida propia, liberado de las laboriosas tramas que lo integran en la totalidad.
GaleanoAl tratar la Historia como folletín apasionante y la mitología indígena como noticia y la denuncia como poesía, Galeano se va haciendo cada vez más propenso a la antología porque todo lo suyo es antologizable.
Eduardo
Por eso difícilmente vamos a acercarnos más a Eduardo que leyendo sus Ventanas, que presento en la FILVEN este domingo. Una ventana abierta de par en par invita al abrazo, esa fusión en la que entrañablemente se unen en cada línea Eduardo y Galeano, el niño y el clásico.
PD: En la FILVEN facilitaré un Taller Literario, y cada noche con Roberto Hernández Montoya y Roberto Malaver en Como ustedes pueden ver trataremos un eje temático de la Feria: Lunes 12: Manuela Sáenz. Martes 13: Narrativa Contemporánea Latinoamericana. Miércoles 14: América Latina precursora de los Indignados. Jueves 15: Elogio del Panfleto y Golpe de Gracia. Viernes 16: Los géneros leves: humor minicuento, piropo y aforismo. Sábado 17: Matemáticas y Literatura. Domingo 18: Historia y Literatura.
Los interesados pueden bajar mis ponencias sobre cada tema de http://luisbrittogarcia.blogspot.com. Los espero a todos en el montaje de Román Chalbaud de mi pieza Muñequita Linda, del 15 al 18 de marzo a las 6 pm. en la Sala Ana Julia Rojas.
luisbritto@cantv.net