Últimas Noticias Logo

Caracas, 30/09/2014
Iniciar sesión| Registrarse


Opinión Firmas Desconsenso en Washington Cómo se da el cambio en EE.UU: El salario mínimo

Enviar por Correo Imprimir Imprimir Agrandar Letra Disminuir Letra
Valoración actual: 0 (0 voto(s))

 

DESCONSENSO EN WASHINGTON | 05/01/2014 07:00:00 a.m.
Cómo se da el cambio en EE.UU: El salario mínimo
El domingo, The New York Times informó que “los líderes del partido Demócrata (…) han encontrado un tema que creen podría elevar sus fortunas tanto a nivel local como nacional en el 2014: un aumento del salario mínimo”
El domingo, The New York Times informó que “los líderes del partido Demócrata (…) han encontrado un tema que creen podría elevar sus fortunas tanto a nivel local como nacional en el 2014: un aumento del salario mínimo”.

Se trata de una buena señal de que millones de trabajadores mal pagados en el país más rico del mundo finalmente obtendrán un aumento. No es un trato hecho todavía, pero vale la pena observar cómo fue que llegamos a este punto.

Aunque se sabía que la mayoría de los estadounidenses no participaba de los beneficios del crecimiento económico, siendo una realidad bien documentada durante décadas, este hecho solamente se convirtió en un asunto político de importancia cuando un movimiento de base, conocido como Occupy Wall Street, lo adoptó como tema principal. Este movimiento planteó un marco político que resaltaba el conflicto entre el “uno por ciento” -la gente que se había beneficiado enormemente en el período previo a la Gran Recesión- y el 99 por ciento que tuvo que pagar el precio por la avaricia y el exceso de Wall Street y de los ricos.

Gracias a Occupy, los medios tomaron mayor nota e informaron mucho más acerca del problema de la creciente desigualdad. Los economistas, investigadores y centros de investigación cuyo trabajo había sido ignorado por los medios durante mucho tiempo, comenzaron a tener más peso en los medios.

La conciencia pública al respecto aumentó. Un sondeo del 2011, con el movimiento Occupy en pleno vuelo, encontró que 66 por ciento del público consideraba que existían conflictos “fuertes” o “muy fuertes” entre ricos y pobres, comparado a 47 por ciento apenas dos años antes.

Los trabajadores de comida rápida organizaron paros y protestas que se extendieron a 60 ciudades en todo el país en agosto. Gracias a esta campaña, su historia -la de padres que se esforzaban por alimentar a sus hijos y pagar el alquiler con un sueldo promedio de $9,00 por hora (donde muchos se quedaban apenas con el sueldo mínimo federal de $7,25)- llegó a un público más amplio. El ciudadano común descubrió que la mayoría de los trabajadores de comida rápida no eran adolescentes; más de 25% de ellos están criando por lo menos a un niño o niña.

El 4 de diciembre, el presidente Obama dio un discurso acerca de lo que llamó “una persistente tendencia durante décadas” de “desigualdad peligrosa y creciente”. Tristemente, pareció no darse cuenta de las políticas deliberadas del Gobierno, que habían sido la principal causa de esta tendencia de varias décadas de duración. Durante décadas los presidentes no hubieran insistido de esta manera sobre un semejante tema, temiendo que los principales medios los acusaran de fomentar la “guerra entre clases”. Pero el clima político ha cambiado. Obama también se comprometió a “seguir empujando hasta que logremos el aumento del salario mínimo”, y se tomó el tiempo de rebatir los trasnochados argumentos contra el salario mínimo que desde larga data han sido desprestigiados por estudios económicos.



Mark Weisbrot es codirector del Centro de Investigación Económica y Política en Washington, D.C. (www.cepr.net). También es presidente de Just Foreign Policy (www.justforeignpolicy.org).

 

Publicidad


No hay resultados para Lo Más Leído


Publicidad