LOS DOMINGOS DE DIAZ RANGEL | 10/06/2012 11:22:23 a.m.
El Tiar obsoleto
Ustedes habrán leído un despacho desde Washington según el cual allá lamentan la "desafortunada" decisión de Venezuela (y otros países de la Alba: Ecuador, Nicaragua y Bolivia) de abandonar el Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (Tiar). No sé cómo calificarlo, pero me parece lo más cínico que he leído sobre algo relacionado con sus nexos con Venezuela.
Ustedes habrán leído un despacho desde Washington según el cual allá lamentan la "desafortunada" decisión de Venezuela (y otros países de la Alba: Ecuador, Nicaragua y Bolivia) de abandonar el Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (Tiar). No sé cómo calificarlo, pero me parece lo más cínico que he leído sobre algo relacionado con sus nexos con Venezuela.
En septiembre de 2002, cuando aún no tenía ni un año en el poder, el presidente Vicente Fox retiró a México del Tiar, y ni una lágrima derramaron en Washington ni en el Pentágono, siendo México el país latinoamericano más próximo a EEUU, desde muchos ángulos, incluido el territorial. Sabían que era un tratado "obsoleto", como bien lo calificó el Gobierno mexicano en su resolución.
Lo extraño es que Venezuela no hubiera hecho lo propio, no en ese momento cuando aún las relaciones entre ambos países eran normales, pero sí poco después, cuando se desalojó la Misión Militar de EEUU del Fuerte Tiuna y las instaladas en los cuatro componentes, o cuando se negó a atender sus pretensiones de inmunidad para los funcionarios y efectivos militares estadounidenses que en territorio venezolano cometieran algún delito, tal como se les ha impuesto a muchos países en el mundo. Pasaron los años y ni se hablaba del Tiar.
Aprobado el 2 de septiembre de 1947 en Río de Janeiro, cuando aquí gobernaban Betancourt y Pérez Jiménez, fue suscrito el 12 de marzo del 48; por Venezuela lo hizo el canciller Carlos Moralez. El tratado establecía que la agresión de un país firmante por una potencia extracontinental, o por otro país de la región, unía a todos los demás en defensa del agredido. Ese fue el primer tratado de esa naturaleza contra el comunismo, con las miras en la Unión Soviética (la Otan fue creada en 1949).
Su prueba de fuego llegó en 1982, cuando la dictadura militar argentina, pero con el apoyo del pueblo, trató de recuperar militarmente las islas Malvinas, que habían sido invadidas y ocupadas por el Imperio Británico desde 1883. Gobernaba la Tatcher cuando Londres ordenó la movilización de la Armada y, seguidamente, los países de la Otan, con EEUU a la cabeza, se solidarizaron y le ofrecieron la ayuda militar necesaria ante la inesperada "agresión". De nada valió el tratado, los jefes militares se equivocaron en la creencia de que Washington sería fiel a sus compromisos con el Tiar; EEUU justificó su acción diciendo que Inglaterra había respondido ¡a un ataque argentino!
Ese día, murió el Tiar. No tenía razón de ser.
Sin embargo, se recordará que el entonces presidente Bush lo invocó después de los ataques terroristas del 11 de septiembre. Absurdo pretender su aplicación. ¿Cuál era la potencia extracontinental que había agredido a EEUU?