JUAN PÁEZ ÁVILA | 13/09/2011 08:34:08 a.m.
Inhabilitaciones
La confabulación de los Poderes Públicos dirigidos desde Miraflores ha dejado absolutamente claro la decisión del comandante Chávez de utilizar todos los recursos a su alcance para imponer un régimen autocrático y militarista en abierta violación a la Carta Magna aprobada en 1999
Las inhabilitaciones de Leopoldo López y centenares de candidatos de la oposición para optar a la Presidencia de la República y a gobernaciones y alcaldías, en las elecciones de 2012, han sido rechazadas en el país y en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (Cidh), y el Gobierno debería cumplirla en acatamiento a acuerdos internacionales firmados por Venezuela y que constituyen un mandato constitucional.
Las violaciones a la Constitución nacional se han convertido en los más contundentes argumentos esgrimidos por la oposición para alertar al país y llamarlo a combatir y sufragar contra los candidatos oficiales, para evitar que Chávez imponga impunemente un régimen castrocomunista rechazado por más de 80% de los venezolanos.
La confabulación de los Poderes Públicos dirigidos desde Miraflores ha dejado absolutamente claro la decisión del comandante Chávez de utilizar todos los recursos a su alcance para imponer un régimen autocrático y militarista en abierta violación a la Carta Magna aprobada en 1999.
Pero los cálculos del Presidente no parecen los más acertados. La conciencia democrática de los venezolanos indica que la resistencia será total, firme y de mayor madurez para no pisar el peine de la provocación que le han tendido los Poderes Públicos dependientes del Comandante en Jefe. Las protestas continuarán sin perder el objetivo de las elecciones de 2012, en las que los candidatos escogidos a dedo por Chávez, empezando por él mismo y sus pupilos para las gobernaciones de estados y alcaldes de los municipios más importantes de Venezuela serán derrotados.
Las inhabilitaciones como los decretos ley violatorios de la Constitución nacional han provocado incluso el rechazo de la comunidad democrática internacional, lo cual ha contribuido a profundizar el aislamiento del Gobierno nacional y como consecuencia de ello un mayor debilitamiento interno, donde se decidirá definitivamente el destino de la Venezuela de hoy.
El desafío del comandante Chávez a la sociedad democrática no será evadido en momentos coyunturales de gran significación para el país. La oposición unida en la totalidad de los estados y municipios, más el nuevo liderazgo, como el de Antonio Ledezma, que han comenzado emerger y a posicionarse en los sectores mayoritarios, no le permitirán que asuma fácilmente un régimen totalitario.
Periodista