Admitió el presidente Chávez que padece de un cáncer después de un largo silencio y de una ola de especulaciones acerca de su salud, causada por la falta de información. Quedó muy deteriorada la credibilidad de voceros del Gobierno, como Soto Rojas quien había dicho que si Chávez tenía cáncer él sería "el primero en saberlo"; no lo sabía él, ni muchos venezolanos, ni dirigentes del Psuv, sino el verdadero poder en Venezuela, Fidel Castro.
Siempre abogué por la salud del Presidente porque, más allá de las diferencias, un ser humano merece vivir, y más si tiene la alta responsabilidad de dirigir al país.
Omitió el Presidente cuál es el cáncer que padece para que la información fuese completa; eso no puede ser algo que manejen solamente los cubanos.
Quiero que el Presidente salga de ese trance tan difícil para su vida y que se restablezca para que gobierne solamente hasta 2012 porque luce difícil que lo pueda hacer eficazmente más allá de ese año.
Dijo el presidente Chávez que está en la batalla de su vida contra el cáncer y que le ordenaron reposo y un tratamiento estricto, pero al mismo tiempo Elías Jaua, el vicepresidente, argumenta que Chávez está en pleno control del Gobierno mandando desde La Habana. Una de dos: o Chávez está en reposo riguroso para su sanación o está gobernando. Las dos cosas no las puede hacer. Si las hace, su curación se va a prolongar y los resultados no podrían ser buenos para su salud.
Lo que se sabe indica que, con las dos intervenciones quirúrgicas practicadas a Chávez, los médicos cubanos se volvieron a equivocar porque es después del absceso pélvico que detectan el cáncer, cuando ya este estaba instalado en el cuerpo del Presidente desde hacía tiempo.
Pero, en todo caso, molesta a los venezolanos que aunque el presidente se sienta muy bien en Cuba con Castro, el asiento del gobierno de Venezuela no es La Habana, sino Caracas. También es inconveniente que el presidente Chávez siga aferrado hasta en el momento más crítico de su existencia a Fidel Castro, el decano de los tiranos del mundo.
Por su propio bien, Chávez debe zafarse de los Castro y mirar más hacia los gobiernos democráticos de América Latina. Sin Chávez en Venezuela, las luchas internas entre las facciones del Psuv se van a exacerbar porque ese partido depende totalmente de Chávez y las fuerzas democráticas con una propuesta para el país deben seguir llamando a la reconciliación nacional.
Economista