20/08/2012 10:29:18 p.m. |
A veces el lenguaje nos ayuda a reformular la realidad o a perpetuarla en sus vicios. Cuando expresamos el mensaje de nuestro interlocutor con otras palabras parecidas, podemos ayudarle a buscar un nuevo enfoque en la solución. Una persona mayor nos puede decir: “Mi hija es una descastada y una indeseable que nunca se acuerda de mí”.