El gran periodista y maestro Kotepa Delgado fue su creador y primer director. Lo acompañaron, en la aventura de crear un periódico tabloide, Víctor Simone de Lima y Pedro Beroes.
Últimas Noticias en aquellos años implicó una transformación profunda en la manera de hacer periodismo: tabloide, popular, con reporteros y reporteras en la calle, con el impacto de su costo: un centavo y los titulares de apertura, dio impulso al periodismo venezolano. Se sembró en el alma del país entero. Creció su popularidad. Entre las jóvenes que se atrevieron a hacer periodismo, y más aún reporterismo, estuvo María Teresa Castillo.
Cuando empecé a estudiar Periodismo, en la Universidad Central, a pocas mujeres nos interesaba el reporterismo. Vino luego la avalancha, probablemente por la comunicación, que es indudablemente femenina. En los comienzos, las referencias eran: María Teresa Castillo, Carmen Clemente Travieso, Sofía Ímber, Francia Natera, Juana de Ávila y Ana Luisa Llovera, entre las más nombradas.
Fueron mujeres capaces de invadir -así se las veía en aquella época, como invasoras- el territorio masculino del periodismo y la información. Con todo y el machismo de aquellos años, los colegas que acompañaban a esas pioneras las respetaban y las admiraban por su coraje y valentía.
A pesar de todo, había decencia en la crítica. El tema cultural era uno de los fuertes de María Teresa Castillo, quien luego se transformó en una formidable promotora cultural. El Ateneo de Caracas, su trayectoria y logros ha sido una de sus obras más completas.
Cuando el régimen le quitó los espacios y obligó a que un importante sector de intelectuales y artistas tuvieran que abandonar lo que había sido su sede por años, ya nos imaginamos lo que vendría.
Sin embargo, no creímos que se superara el hecho de pretender destruir el Ateneo. Ahora, oímos las ofensas que han dirigido a la centenaria y famosa María Teresa Castillo. Me enseñaron que las cosas se toman según de quien vienen. Sería terrible que quien ha hecho de las ofensas, injurias y difamación su prédica constante hablara bien de María Teresa Castillo. No puede ser de otro modo; de lo contrario, habría que revisar qué se está haciendo y decir aquella célebre frase: "¿Qué habré hecho que la canalla me aplaude?".
Periodista/Prof. UCV