María Corina, que llaman ahora, "María Coraje", dio demostración de su valentía, decisión, sinceridad y amor por el país. Subió, en las encuestas electorales, dejando perplejos a cantidad de analistas, asesores y demás "supuestos dueños" de todo lo que ocurre electoralmente.
A los machistas les dio un ataque ante la posibilidad, de que llegara a ser la candidata triunfadora. Cuando digo que a los machistas se les alborotaron los demonios es por cuanto he escuchado las críticas, entre esos supuestos machos, en contra de la candidata. Hay sectores masculinos dispuestos a votar por ella y encantados con su osadía.
Esto tiene que ver con el machismo y los machistas. Lo primero, con relación a esa actitud, es que, sin lugar a dudas, el machismo es una especie de tara. ¿Por qué? Hay que trabajar duro para eliminar los elementos que hacen de un machista, un individuo que se empeña en demostrar lo que resulta obvio para quien sin saber, ni conocerlo mucho, aprecia al verlo: se trata de un hombre. ¿O no? Los esfuerzos para hacer evidente algo que resulta claro a todas luces, hacen que sea violento, descalifique a las mujeres, incluyendo a su madre, por quien dice profesar devoción, no acepta que una mujer le dé órdenes.
Será un rebelde frente a la dirección o liderazgo femenino y buscará dejar en claro quién manda. Se convence a sí mismo de que pertenece al "sexo fuerte" y la "mitad del cielo" como decía, tramposamente, Mao, el sexo débil.
La historia, la biología, las circunstancias y situaciones han demostrado quién en verdad es el sexo fuerte. Que no puede ser juzgado simplemente por la llamada superioridad de la fuerza física; fuerza bruta, diría yo. Mejor harían, esos detractores de las mujeres, en empezar a aceptar que la fuerza más importante y trascendente en la vida está en manos de la mujer.
No sólo por ser la conservadora de la especie, sino por cuanto, al ser capaz de llevar en su vientre por 9 meses al nuevo ser, darlo a luz y dejar de ser ella misma, para dedicarse a esa criatura indefensa que le ha llegado a su vida para transformarla y continuar con las tareas cotidianas de la vida.
Periodista y Prof. UCV