De esa forma, se logró la presencia de personalidades quienes, de una u otra manera, habían mostrado preocupación por la situación penitenciaria nacional. Allí estuvo el maestro de maestros, doctor Rafael Pizani, uno de los grandes venezolanos del siglo XX, quien había sido ministro de Educación y rector de la UCV. Estuvo el sabio psiquiatra y gran penitenciarista, doctor José Luis Vethencourt. Estuvieron dos eminentes educadores, quienes habían sido directores del Instituto Pedagógico Nacional, los profesores Pedro Felipe Ledezma y José Hernán Albornoz. Estuvieron cuatro ilustres catedráticos de ese instituto, los profesores Ana Dolores Casado, José Alejandro Rodríguez, Luis Quiroga Torrealba -también académico de la Lengua- e Iván Ramírez, fundador del Voluntariado Penitenciario del mencionado venerable instituto pedagógico. Estuvo el brillante científico, médico doctor Hernán Méndez Castellanos, creador de la sabia Fundacredesa. Estuvo el profesor Francisco "Paco" Diez, entonces presidente del Instituto Nacional del Deporte. Estuvo la profesora Pura Barrios, ex directora de la Escuela de Formación del Personal Penitenciario… Nos reuníamos tres veces a la semana durante varios meses de 1990.
Concluido nuestro proyecto, fue entregado debidamente al Estado y el Consejo Nacional de Universidades acordó "emitir opinión favorable acerca de la creación del Instituto Universitario Nacional de Estudios Penitenciarios, del Ministerio de Justicia, con sede en Caracas. Asimismo, autorizar a la referida institución para que otorgue a sus egresados el Título de Técnico Superior Penitenciario, menciones Gerencia, Educación y Tratamiento, Administración y Seguridad". Esa resolución tiene fecha 16 de octubre de 1990. Seguidamente, el decreto presidencial de creación del Iunep fue publicado en la Gaceta Oficial el 30 de noviembre de 1990.
Dr. en Derecho y profesor universitario