Donde está tu corazón está tu tesoro.
El Presidente actúa como un mal padre de familia que a pesar de haberse ganado la lotería con ingresos extraordinarios, se ha endeudado hasta más no poder con la tarjeta de crédito hipotecando a la familia. De cada 100 bolívares del presupuesto, 20 son para pagar deudas del Gobierno. Eso no es justo con el pueblo.
Si sumamos toda la deuda pública, tanto interna como externa, incluyendo Gobierno Central, Pdvsa, Fondo Chino, etc. tenemos un estimado de unos 130 mil millones de dólares que debemos actualmente todos los venezolanos.
Eso equivale a que cada familia venezolana, tu familia, tiene una deuda de unos 200 millones de bolívares de los viejos. ¿Cómo se justifica esto con un precio del petróleo que supera los 100 dólares por barril? ¿Cómo podemos estar hipotecando a nuestros hijos y nietos de esta manera?
1. Pura deuda
Ahora veamos cómo afecta esta inmensa deuda al presupuesto del año 2012. Según la información presentada por el Gobierno está previsto pagar el próximo año, sólo en intereses, casi 43 millardos de bolívares fuertes. Este monto equivale a todo el Impuesto sobre la Renta que pagarán los venezolanos y las empresas que operan en el país durante el año 2012 completo. Ese monto también equivale a la mitad de todo el IVA que pagamos los venezolanos cada vez que compramos algo.
Así que al recibir cada factura fíjense en lo que se paga por IVA y recuerde que la mitad de eso se va en pagar intereses de una deuda que el Gobierno asumió sin pensar en el bolsillo de los venezolanos y que nunca alcanza lo poco que ganamos.
2. Más deuda menos salud
El 2012 vamos a pagar 15% más en deuda que todo el presupuesto para Educación, tanto integral como universitaria. Además, 70% superior a todo el presupuesto para Salud; y más de 5 veces superior a todo el presupuesto para la Justicia y el Ministerio Público. ¿Cómo se entiende esto?
Qué opinarías si tu vecino le dedica la mayoría del sueldo a comprarse antojos y a la vez invierte cada vez menos en sus hijos.
O que se la pasa endeudado y además descuida a su familia. Así no funciona.
Yo quiero que la familia venezolana tenga lo que merece: que el presupuesto del país vaya a la educación, a la seguridad, a la salud, a la justicia, a generar empleo y no a pagar deudas.
3. Hay otro camino
Definitivamente esto tiene que cambiar:
Por eso insistimos en nuestra propuesta de Ley Candado, que fije criterios muy claros sobre el presupuesto nacional y el manejo de las finanzas públicas, con estimaciones de ingresos que no dependan de lo que se le ocurra al Presidente.
Un presupuesto donde los gastos fundamentales en seguridad ciudadana, educación y salud respondan a los verdaderos intereses de los venezolanos y no veamos que son superados por el pago de intereses de una deuda pública descontrolada.
Como elemento fundamental, ponerle un límite a la deuda que pueda contraer este y cualquier Gobierno y no se siga hipotecando nuestro futuro y el de nuestros hijos.
Exigimos un presupuesto justo y serio, ya basta que las finanzas públicas se manejen como si el país fuera una bodega, sin ningún control en el manejo de los recursos que son de todos los venezolanos.
Ese es el camino mejor que lograremos todos juntos el próximo año con nuestro voto.