¿Qué pensará un chofer en Catia, a punto de perder el lugar de resguardo para su autobús o su taxi, el instrumento primordial para mantener a su familia?
La misma angustia la tiene el motorizado o el conductor de una cava para transporte de mercancía o alimentos. Gobernar no consiste en enfrentar a unos contra otros (tú O yo) sino en conciliar necesidades Y derechos, para buscar soluciones y opciones para fomentar la armonía y el progreso. Siempre en campaña, el Presidente de la República promete un segundo piso para la autopista de El Valle, sin ordenar un estudio serio de vialidad ni adelantar las obras y los recursos necesarios para que la gente se pueda desplazar.
Nuevo astillero en Oriente Vemos con sorpresa el anuncio gubernamental de un acuerdo con Brasil para construir un astillero en Güiria. Antes de emprender un nuevo proyecto faraónico convendría analizar qué pasó con el astillero Dianca, actualmente bajo control del Ministerio de la Defensa. Tiene mucho sentido contar con un astillero moderno y eficiente para la reparación de buques petroleros, militares y de carga seca, pero debemos evitar la tentación de convertirnos en constructores de buques. No podemos seguir botando los reales en proyectos faraónicos, que sólo harán felices a empresarios de otros países, mientras en Venezuela las autopistas están deterioradas o no hay electricidad.
Soberanía nicaragüense El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, anuncia que la cuarta parte de la producción agrícola de ese país la enviarán a Venezuela. Un país pequeño es capaz de producir más de lo que necesita, mientras que nosotros importamos 70% de los alimentos que consumimos. ¿A esta política la podemos calificar de soberanía alimentaria? También informó el Presidente de Nicaragua que gracias al dinero venezolano, los nicaragüenses tendrán electricidad buena y barata. ¿Qué opinarán los venezolanos en cualquiera de los 19 estados afectados severamente por el racionamiento eléctrico?