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Opinión Firmas César Villarroel La Constitución del 2013

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CÉSAR VILLARROEL | 13/12/2011 09:44:19 a.m.
La Constitución del 2013
La baladronada de Diego Arria sirvió para que la MUD reconociera que las disidencias son necesarias como aliados y que, por eso, hay que evitar las provocaciones que puedan ahuyentar el voto antichavista; en realidad, la trayectoria de los candidatos es lo que ahuyenta a los ex chavistas y los "antiguanábana"; de ahí que más que ofrecer a éstos un "caramelo conciliador" lo que cabría es garantizarles que la derrota de Chávez no significará el fin del chavismo ni el regreso a Punto Fijo
La baladronada de Diego Arria sirvió para que la MUD reconociera que las disidencias son necesarias como aliados y que, por eso, hay que evitar las provocaciones que puedan ahuyentar el voto antichavista; en realidad, la trayectoria de los candidatos es lo que ahuyenta a los ex chavistas y los "antiguanábana"; de ahí que más que ofrecer a éstos un "caramelo conciliador" lo que cabría es garantizarles que la derrota de Chávez no significará el fin del chavismo ni el regreso a Punto Fijo. 

Las disidencias se han percatado de que el principal enemigo de la revolución es el imperio chavista, es decir, el líder, los funcionarios que rinden culto a su personalidad, los saqueadores del erario público y, por supuesto, las familias consanguínea y castrense, es decir, el socialismo burocrático-estatista que, según Biardeau (El Nacional, 24-11-2011), "no va pa'l baile". Mientras este imperio exista la revolución es una quimera, en sus dos acepciones: como monstruo y como falsedad. 

La disidencia chavista sabe que si Chávez gana se eterniza el socialismo burocrático-estatista, y si pierde, el socialismo participativo y democrático no se desarrollará. ¿Cómo preservar la posibilidad de este último sin caer en el estalinismo? La única posibilidad es la de pactar; Chávez debe salir pero los demócratas (chavistas o no) deben tener la garantía de que el chavismo continuará con una mayor y mejor radicalización democrática y que no se regresará a la "guanábana". 

Esta garantía debe ser algo más que la palabra empeñada, aunque esté escrita; necesita de un mecanismo aceptado y respetado por todos como lo es una nueva Constitución, y el compromiso (ante un triunfo opositor) de convocar una Constituyente en un plazo no mayor de seis meses, después de la asunción del nuevo gobierno. 

La disidencia ha sido factor importante en las derrotas de Chávez; ahora, reconocida y organizada en un amplio frente democrático (Unidad Nacional) sería determinante en la victoria del 7-10-2012; así, el inquilino de Miraflores tendría que entregar el "coroto" a pesar de la Ley de Inquilinato, y abandonar el inmueble según reza el contrato; mas lo anterior es posible previa la unidad nacional, por eso, los candidatos a las primarias deberían explicar cómo la conciben y cómo se alcanza. 

Profesor de la UCV

 
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