Las prioridades de los candidatos a las primarias, en caso de triunfar, son: resolver el problema de la vivienda, disminuir la inseguridad, mejorar los servicios de educación y salud; instaurar el "capitalismo popular", acabar con la corrupción y enjuiciar a Chávez.
Ni una sola palabra con relación a la violación de la Constitución, la conculcación de poderes, la inmoralidad jurídica, la militarización del Gobierno, la entrega de la soberanía política a Cuba y la económica a China, el saqueo descarado y obsceno, y la pretensión de un gobernante de emular las dictaduras más longevas. Chavismo siglo XXI.
Si se resuelve lo primero (prioridades de los candidatos), ¿podríamos convivir con lo segundo (chavismo siglo XXI)?; ¿estamos por aceptar una dictadura "eficiente"? Parece, pues no se asume como prioridad lo sustantivo (causa), sino el efecto; pero nuestra prioridad política no es restaurar la eficiencia gubernativa, sino la gobernabilidad democrática. Construir más o menos viviendas establecerá la diferencia entre un buen y un mal gobierno; la ausencia de autonomía de los poderes públicos hace la diferencia entre democracia y dictadura.
Los candidatos a las primarias deberían interiorizar como prioridad política la derrota del chavismo, y con ello estaremos cumpliendo el artículo 350 de la Constitución, que faculta al pueblo a desconocer cualquier régimen que contraríe los valores, principios y garantías democráticos; "frente a un régimen neototalitario, la lucha política no puede limitarse a ofrecer una gestión distinta de los asuntos públicos" (Francisco Plaza, TalCual, 13/1/2012).
No se trata de soslayar los problemas de gestión, sino de explicar sus paradojas en un contexto totalitarista; por ejemplo, la entrega de viviendas como soborno y extorsión, en la que el bien no libera sino que aliena y esclaviza; casos similares ocurren con las otras misiones, especialmente las de los sectores salud y educación.
El papel de la oposición no es competir contra la demagogia oficialista, sino denunciarla y desnudarla. El 12 de febrero comienza el proceso para rescatar la democracia y darle un parao al socialismo siglo XXI. ¡Incorpórate ya!
Profesor de la UCV