Últimas Noticias Logo

Caracas, 23/05/2013
Iniciar sesión| Registrarse


Opinión Firmas Bruno Renaud Cambio de tono

Enviar por Correo Imprimir Imprimir Agrandar Letra Disminuir Letra
Valoración actual: 0 (0 voto(s))
BRUNO RENAUD | 23/09/2011 09:37:15 p.m.
Cambio de tono
La imagen de las dos torres en llamas del World Trade Center en Nueva York ha estado dominando el panorama visual, casi obsesivamente, a lo largo de las últimas semanas. Diez años han pasado desde aquel episodio.
¿Han desaparecido el terror y el terrorismo? No, porque el bando "occidental" se focalizó sobre un enemigo visible (Irak, Afganistán) para disimular su incapacidad en designar adecuadamente y alcanzar al enemigo invisible: no ante todo el terrorismo, sino las causas del mismo. ¿La búsqueda de protección contra una violencia injustificable puede justificar las expresiones más duras de la reacción armada? ¿Un millón de muertos en Irak y Afganistán debían necesariamente "pagar" la muerte de tres mil víctimas inocentes en Nueva York?

Aparentemente, el presidente Obama acaba de distanciarse de esta interpretación. Dejó de lado la retórica de la "guerra entre el bien y el mal". "Quien nos ha atacado no es una religión, dijo. Era Al Qaeda. Un grupo miserable de hombres que pervierten la religión. Los Estados Unidos nunca han estado en guerra, y nunca lo estarán, contra el islam". Los terroristas "pueden intentar separarnos, pero no vamos a ceder a su odio y sus prejuicios".

Indudablemente, es un feliz cambio de tono. En el Norte, no pocos estiman que una prioridad inmediata de la política norteamericana debe ser la de contener y debilitar el islam.

Hace un mes, Obama opinaba lo contrario. Es el significado de su reconocimiento: en las víctimas del 11 de septiembre, así como en las filas de los bomberos y demás socorristas, "había numerosos norteamericanos de religión islámica". Tal afirmación se inscribe más abiertamente en la línea de la apertura que de la intolerancia de los tiempos de Bush.

En todo caso, ha venido el tiempo para la reflexión crítica y la reconstrucción mental. Urge encontrar una respuesta más amplia, inteligente y generosa, que la única lucha contra el terrorismo. Se necesitan otras respuestas para construir una paz verdadera, una convivencia respetuosa, un diálogo constructivo entre pueblos y religiones, pues nos hemos venido acostumbrando paulatinamente a los escenarios de la guerra y a la apología del enfrentamiento. 
Sacerdote de Petare

 
Últimos artículos

Publicidad



Publicidad