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Opinión Firmas Aurora Lacueva Hacer política educando

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AURORA LACUEVA | 23/04/2012 07:40:49 p.m.
Hacer política educando
¿Un político que lucha por el socialismo hará política igual que cualquier otro? En no poca medida, Chávez se ha enrumbado por caminos diferentes a los del líder político “tradicional”, en una relación –diríamos- educativa con la población. Así, a menudo se ha dedicado a explicarnos las diversas líneas de acción de su gobierno: en petróleo, agricultura, industrialización… Las emisiones desde el lugar de los hechos, la conversación con involucrados, los mapas, los gráficos, todo esto nos ha ayudado a entender y a ampliar perspectivas
Es verdad que poco espacio se ha dedicado a planes no concretados y a la gestión errática, mas el Presidente sí ha reconocido fallas, y hasta ha promovido replanteos como las olvidadas “tres erres”. Por otra parte, la constante referencia histórica incita a comprender mejor nuestro pasado para acometer las tareas de hoy. Claro que Chávez presenta su propia visión de la historia, que luego habría de confrontarse con otras visiones para ser críticos; pero personajes atrapados en la hueca conmemoración de los actos oficiales y en la banalización de la tarea escolar cobran vida en sus comentarios: Bolívar, Sucre, Simón Rodríguez, y tantos otros y otras. Importantes valores aparecen repetidamente en primer plano en el discurso presidencial: la igualdad, la justicia, la democracia… Y siempre la invitación a estudiar y la recomendación de buenos libros. Es una forma de hacer política que educa. Ciertamente, la construcción de una mejor sociedad necesita una población siempre formándose, no repetidores de lemas ni fanáticos obcecados.

A lo largo de estos años, el Presidente, su gobierno y su partido han tenido también sus “truquitos” políticos, algunos deseducadores. Pero hoy, ¿se rompió el equilibrio? Porque hay demasiado énfasis en el insulto personal al oponente, la palabra “fascista” se usa sin medida, y hasta se quieren explotar los más sombríos prejuicios, como la homofobia y la xenofobia, para conquistar apoyos. Mientras tanto los temas clave, donde el gobierno tiene fortalezas, pasan a un segundo plano: la integración de América Latina, la soberanía petrolera, la inversión social, la multipolaridad… Sobre ellos debería centrarse el debate. Y así nuestra educación política seguiría creciendo.

lacuevat@hotmail.com

 
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