Últimas Noticias Logo

Caracas, 28/07/2014
Iniciar sesión| Registrarse


Opinión Firmas Augusto Hernández La hora de la duda

Enviar por Correo Imprimir Imprimir Agrandar Letra Disminuir Letra
Valoración actual: 5 (1 voto(s))

 

AUGUSTO HERNÁNDEZ | 16/07/2012 06:43:53 a.m.
La hora de la duda
Se menciona que Carlos Marx fue extremadamente lúcido a la hora de analizar las contradicciones del sistema capitalista, cuyas leyes de la oferta y la demanda son exabruptos de la economía sólo para confundir a los ignaros
Se menciona que Carlos Marx fue extremadamente lúcido a la hora de analizar las contradicciones del sistema capitalista, cuyas leyes de la oferta y la demanda son exabruptos de la economía sólo para confundir a los ignaros.

Si bien las anomalías capitalistas fueron previstas con tino por el autor de El Capital, el trompo se le enredó al famoso ideólogo a la hora de redactar un manual de procedimientos para hacer funcionar con éxito un gobierno socialista. Así pues, el fantasma del comunismo sigue vagando por diversos rincones del planeta sin coger cuerpo y establecerse en algún país donde demuestre que la propiedad privada es pupú de perro y que lo justo y noble consiste en repartir parejo para que a todos les corresponda una tajada equitativa.

Si lo pensamos bien, nos daremos cuenta de que antes de la llegada de los conquistadores a esta "Tierra de Gracia" nuestras tribus indígenas eran comunistas auténticas, que se repartían casi todo lo que conseguían. Incluso, hasta hace poco en Margarita y Coche las comunidades insulares convivían en la pobreza ocasionada por las sequías que provocaban falta de alimentos y de trabajo.
El detalle era que, como no había riquezas para repartir, se distribuían la pobreza de modo que todos carecieran de las mismas cosas.

En la Urss durante 70 años intentaron de que funcionara el comunismo, pero los burócratas lo impidieron y los ciudadanos se hartaron. Al comunismo soviético no lo derribó el capitalismo, sino la ineficiencia de sus aparatchiks o funcionarios del partido.

En teoría, el capitalismo vive su momento de gloria, pero las bancarrotas, el desempleo y las estafas masivas le amargan el rato. Ahora han descubierto que necesitan guerras para que el dinero circule raudo y enriquezca a los poderosos. De otra forma la cosa no funciona.
Los chinos, por su parte, son comunistas que acaparan en su bóvedas billones de dólares.

Lo que resulta difícil determinar es qué pito toca Venezuela en este asunto. ¿Seremos comunistas como Cuba o Viet Nam, o el capitalismo salvaje se impondrá a punta de sobornos y mordidas?
El que sepa la respuesta le agradezco me la transmita para salir de una duda que tengo.

Periodista

 
Últimos artículos

Publicidad


No hay resultados para Lo Más Leído


Publicidad