A 10 años de distancia, podemos verlo como una tragicomedia debido a los resultados. Sin embargo, las consecuencias han podido ser terriblemente trágicas si los protagonistas, en vez de montar una rochela con vítores y aplausos delirantes, hubiesen actuado con menos faramalla y más malicia.
Naturalmente, todos sabemos que el manto de clemencia que tendió el presidente Chávez el 13 de abril sólo sirvió para que se envalentonaran y siguieran conspirando sin detenerse a reflexionar.
Tanto los meritócratas de Pdvsa como los dueños de los medios privados de comunicación se batieron con furia creyendo que el paro petrolero o las campañas mediáticas podrían lograr lo que los militares sediciosos no habían conseguido.
Uno tras otro se fueron inmolando. Primero los militares golpistas, luego la cúpula de Pdvsa, siguieron los sindicaleros y sus "fedecamaradas", a quienes el paro subversivo se les fue de las manos.
Lamentablemente, el Presidente no actuó en caliente contra los canales golpistas, cuando con un solo decreto, al estilo del Acta Patriota de Bush, hubiese revocado todas las concesiones sin derecho a pataleo.
De manera aislada, pero por completo legítima, negó la prórroga para el permiso de Rctv a su vencimiento en medio de una alharaca mayúscula.
A la fecha, los poderes fácticos siguen actuando en pos de un golpe que ahora es menos factible que hace pocos años. La Conferencia Episcopal, los plutócratas intransigentes, las ONG que dependen de subvenciones extranjeras y los partidos de la conchupancia con los nombres cambiados.
La guinda de la torta o, mejor dicho, la torta de la guinda, sigue siendo la embajada estadounidense que financia y ampara a los visitantes intermitentes que acuden a recibir fondos e instrucciones.
Los conspiradores no han cambiado, pero el mundo ya no es el mismo. Venezuela juega un rol preeminente en la comunidad interamericana y, por ende, a escala mundial.
Existen la Celac, Unasur y la Alca. La Primavera Árabe continúa.
Ahora hay Indignados en Europa y Ocupados en Wall Street.
La revoluciones pican y se extienden.
augusther@cantv.net