AUGUSTO HERNÁNDEZ | 18/06/2012 07:29:30 a.m.
El avión fantasma venezolano
Naturalmente la portavoz del gobierno imperial salió de inmediato a la palestra ante la inicua pretensión del gobierno venezolano de fabricar un avión sin piloto, de los llamados drones, en colaboración con Irán, Rusia y China.
Naturalmente la portavoz del gobierno imperial salió de inmediato a la palestra ante la inicua pretensión del gobierno venezolano de fabricar un avión sin piloto, de los llamados drones, en colaboración con Irán, Rusia y China.
Los Estados Unidos ven con profunda preocupación el proyecto que consiste no solo en fabricar un artefacto diabólico, sino, además, ponerlo a la venta de manera alegre, sin saber qué va a hacer el comprador con semejante aparato.
Los drones constituyen un arma de empleo rutinario para los militares gringos, quienes la consideran una tarea de oficina, cuyo operador se halla a miles de millas del campo de batalla. En una instalación militar cercana a Las Vegas funciona un centro de comando donde los técnicos de guardia toman el control de aviones sin piloto que funcionan en Paquistán o Afganistán. Éstos reciben las coordenadas para el ataque y guían el ingenio mediante una pantalla similar a las de los videojuegos bélicos para adolescentes.
El operador puede tomar fotos y películas, lanzar cohetes y sustancias químicas o, incluso, estrellar el drone contra un blanco determinado.
Es un secreto a voces que el Presidente Obama escoge en persona los enemigos a eliminar, procurando, como es lógico y humano, causar un mínimo daño colateral.
El desmadre comenzó hace algunos meses, cuando los iraníes infiltraron el control remoto de un drone gringo que sobrevolaba su espacio aéreo y lo hicieron aterrizar en perfectas condiciones. Luego amenazaron con reducir la escala y convertirlo en un juguete para chamos, lo que añadió falta de respeto contra la propiedad privada.
Ahora llega Chávez y amenaza con vender drones venezolanos a diestra y siniestra, lo cual complica las cosas.
Poco importa que todavía Venezuela no tenga ni un drone operativo y tampoco se sepa para cuándo será ese milagro. Después veremos quién se atreve a comprarlos y para qué los van a utilizar.
Por mi parte sugiero que se los asignen a Ipostel, a ver si de esa manera aceleran la entrega del correo y el envío de encomiendas.
Si eso enoja a los gringos o lo consideran inadecuado pues que se pasmen de la calentera y nos declaren país forajido.
Periodista