AUGUSTO HERNÁNDEZ | 01/04/2011 10:20:16 p.m.
Atraco a los enfermos
Cuando el petróleo alcance los US$ 200,00 por barril, los productos básicos de importación habrán multiplicado sus precios en una proporción mucho mayor.
Si alguien alberga la ilusión de que, pase lo que pase en la esfera económica mundial, Venezuela estará a salvo pues los precios del petróleo permitirán importar cualquier producto vital, conviene que se baje de esa nube.
Cuando el petróleo alcance los US$ 200,00 por barril, los productos básicos de importación habrán multiplicado sus precios en una proporción mucho mayor.
Es más, el aumento de precios de algunos productos hace rato despegó como un cohete anticipándose a la estampida petrolera. Existe una industria controlada por conglomerados transnacionales que no titubea para establecer precios de usura leonina. Se trata de consorcios farmacéuticos tan voraces como las empresas más desalmadas.
Por desgracia conozco el problema por contarme entre las víctimas de los laboratorios foráneos que tienen las patentes para ciertos medicamentos tales como los broncodilatadores. En mi caso resultan indispensables por aquejarme un enfisema severo que me obliga a gastar ingentes sumas cada mes, las cuales van en aumento sin justificación alguna.
Hasta que aparezcan medicinas "Hechas en socialismo" seguiremos obligados a importar aún las más elementales. En el caso de los broncodilatadores para nebulizar o de los inhaladores tipo aerosol, faltan años para disponer de la tecnología y las patentes que permitan fabricarlos.
Por lo pronto tendremos que seguir importando con el dólar preferencial, según supongo, pues lo contrario sería sadismo puro y simple de parte de Cadivi contra los afectados por enfermedades crónicas e irreversibles.
Aprovecho para agradecer desde el fondo de mi alma a Minsalud por la Coordinadora Nacional para la Fibrosis Quística, que dirige la Dra. Carmen Guédez, y dona medicamentos como el Tobi (tobramicina para nebulizar) cuyo costo es prohibitivo para cualquier ciudadano.
Sin embargo las medicinas de consumo diario están en manos de especuladores que no creo sean los farmaceutas venezolanos, que, a fin de cuentas, tienen sensibilidad humana.
¿Quién permite que las medicinas importadas a dólar preferencial se vendan a precios desproporcionados?
Nos están atracando impunemente. Apiádense de nosotros.
augusther@cantv.net