Algunos representantes de los medios de comunicación del Gobierno (sí, del Gobierno) han querido desprestigiar este proceso acusándolo de privado, preguntando incisivamente acerca del financiamiento de las campañas electorales y dejando entrever dudas respecto al origen de los fondos que utilizamos. Pues bien, en pro de la construcción del camino del progreso para Venezuela predicando con el ejemplo contaremos algunas cosas desde aquí.
Los partidos políticos son la forma de participación política por excelencia de una sociedad. En toda Latinoamérica, existe un reconocimiento constitucional respecto al financiamiento público a los partidos políticos. Con la excepción de Venezuela donde desde 1999 existe una prohibición constitucional expresa de financiamiento del Estado a las "asociaciones con fines políticos". No es de extrañarnos que con el ascenso al poder de un militar antipartidos esta descabellada idea haya adquirido rango constitucional. Consecuencia de ello por una parte se ahoga la posibilidad de subsistir de las organizaciones políticas y además se incentiva la duda respecto al origen de los recursos para financiar campañas.
Y es que de un gobierno que no ha sido capaz de promulgar una Ley de Transparencia, un país en el que solicitar una información sobre cualquier asunto público es una gran odisea (y eso los periodistas, estudiantes e investigadores lo saben bien) resulta hasta cómico que su argumento para desacreditar el ejercicio democrático de las elecciones primarias sea criticar una condición a la que nos ha conducido la mismísima Constitución de 1999. Desde esa fecha hasta ahora, y esta elección no será la excepción: rifas, cenas, bingos, verbenas, han sido y serán la oportunidad de participación de militantes y simpatizantes de nuestros partidos.
El problema no es si el Estado financia o no, el problema es ser transparentes respecto al origen y destino de los fondos obtenidos. Somos los más auditados, fiscalizados, todo el control se aplica de forma discrecional ante nuestros ojos. Y en eso, no le quepa la menor duda una vez más daremos el ejemplo.
Jefe de Campaña Henrique Capriles Radonski/
abriquet@henriquecaprilesradonski.com