Otro comodín de uso frecuente en Venezuela es el adjetivo "chévere", con el significado de excelente, magnífico, extraordinario, simpático, agradable... Con esta palabra podemos calificar una gran variedad de cosas. "Chévere", en efecto, puede ser una persona, una novela, un poema, una película, una fiesta, un concierto, una conferencia, un artículo periodístico, una misa, un partido de cualquier deporte, un cantante, un bailarín, un programa de radio o de televisión, etc. Su uso, además, puede referirse a un estado permanente ("ser chévere") o a una situación más o menos transitoria ("estar chévere").
Aunque "chévere" tiene en sí un valor ponderativo, suele usarse como superlativo: "cheverísimo".
"Chévere" llega a nuestro país desde Cuba. En los años 40 se puso de moda, trasmitida por radio, una sabrosa conga cubana, que en un pasaje decía: "Uno, dos y tres, / qué paso más chévere, / qué paso más chévere / el de mi conga es". Desde el principio "chévere" pegó entre nosotros, y se hizo rápidamente muy popular y de uso corriente, tan generalizado que mucha gente cree que es vocablo de origen venezolano. El ilustre antropólogo hispanocubano don Fernando Ortiz, tras una minuciosa investigación, demostró que es palabra de origen africano.
Un "comodín" también de uso muy extendido y frecuente es el sustantivo "cosa". Con esta palabra se designa la más abigarrada variedad de realidades de todo tipo. La definición de "cosa" en el Drae abarca esa gran diversidad semántica, y se resume principalmente en dos de las más de cincuenta acepciones que registra: "cosa. 1. f. Todo lo que tiene entidad, ya sea corporal o espiritual, natural o artificial, real o abstracta. 2. f. Objeto inanimado, por oposición a ser viviente. (…) 4. f. Asunto, tema o negocio". Según esta definición "cosa" es prácticamente todo.
La generalidad en el uso del vocablo "cosa" ha determinado que este tenga validez, no sólo en sentido general, sino también en áreas muy específicas del lenguaje, como el Derecho y la Filosofía.
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