AGUSTÍN BLANCO MUÑOZ | 03/12/2011 11:45:09 a.m.
Dividendos Celac
Los clarines de la publicidad anuncian el paso hacia la auténtica independencia con la creación de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños que, por excluir a EEUU y Canadá, se la llega a ver como antiimperialista, aunque sus miembros no dejen de tener relaciones con el Norte
Los clarines de la publicidad anuncian el paso hacia la auténtica independencia con la creación de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños que, por excluir a EEUU y Canadá, se la llega a ver como antiimperialista, aunque sus miembros no dejen de tener relaciones con el Norte.
Potencias suramericanas como Brasil y Argentina no van a poner en riesgo sus buenas relaciones con EEUU, que sigue siendo centro mundial del capitalismo, a pesar de las amenazas de los imperios británico y chino.
Pero ¿otros países como Chile, Perú, Colombia o Costa Rica se volverán radicales anti-EEUU? Y ¿qué buscan entonces en un organismo que, de entrada, plantea unas supuestas resoluciones por consenso? ¿Puede Piñera o Santos votar con Castro y el Golpista Presidente contra el "imperio"?
A la hora de la Celac, cada Estado pone a valer sus intereses. Aquí no ha habido comunidad, sino suma de países. De allí que un llamado a integrarse no puede ser en un foro o programa político, sino realizaciones contrarias a los lineamientos norteamericanos. ¿Qué buscan entonces sus aliados en la Celac?
La Alba tiene en el petróleo su gran soporte. ¿Puede ser esta la misma granjería que se ofrece para la "Nueva Integración"?
Estudiosos de nuestra realidad, como Salvador de la Plaza, Rómulo Betancourt, Pérez Alfonzo o Úslar Pietri señalaron que nuestra política se hizo consustancial al petróleo.
Alteró el proceso social venezolano en general y llegó a producir cambios que crean una nueva forma de ser, sentir y vivir de los venezolanos, de modo que progresivamente hemos adquirido la mentalidad petróleo, que nos ha conducido a un estancamiento del cual no sabemos cómo salir.
Nuestra vida tiene 90 años identificada con la renta petrolera; de allí el apego a la cantidad de barriles, los precios de ese crudo y a la creación de una riqueza que sólo alcanza a los grandes beneficiados.
Es la misma Venezuela de las desigualdades del período invasor que comenzó en 1492. Pero ahora es más complejo el cuadro porque, sin haber logrado otra producción significativa, y por encima de la misma histórica pobreza, se abren los canales del reparto petrolero a cambio de apoyo político.
Y en ese marco, ¿por qué no ver la creación de la Celac como una obra impulsada y patrocinada por las mayores reservas petroleras del mundo? Sancho, ¡el juego al antiimperialismo puede pagar dividendos Celac!
Twitter: @ablancomunoz