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El Espejo | José Vicente Rangel: Un gang en la Casa Blanca

Es patética la manera como la Casa Blanca procede a desconocer la soberanía del Estado venezolano
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José Vicente Rangel.- 1.- La política del gobierno norteamericano contra Venezuela la dirige –la asume directamente– el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, y un grupo de asesores conformado
por el Vicepresidente Mike Pence, el Secretario de Estado, Mike Pompeo, el Asesor de Seguridad, John Bolton, y personajes con sórdidos prontuarios como Elliot Abrhams. Esa política constituye un desafío permanente a la ley. En su proyección mundial arremete contra el derecho internacional. Lo deroga y es expresión del poder de una hegemonía que actúa de manera avasallante.

2 En el caso actual copa la atención en todas partes, es patética la manera como la Casa Blanca procede a desconocer la soberanía del Estado venezolano. En pasadas aventuras imperiales de los Estados Unidos hubo, vamos a decirlo de esta manera, como cierto pudor; en la actual no ha cuidado las más elementales apariencias.

3 Por ejemplo, cuando el golpe del 11 de abril del 2.002 hubo una intervención importante del gobierno
norteamericano de Busch, pero cuidadosa en el sentido de no comprometerse públicamente. Shapiro, el embajador de entonces, guardó silencio o declaró a los medios con ambigüedad, de manera elusiva. En ningún momento –salvo cuando visitó en Miraflores al golpista Carmona–, asumió responsabilidades, pese a estar comprometido en la conjura. Con otros episodios acaecidos en la región pasó lo mismo y la identificación con lo sucedido la reconocieron los gobiernos norteamericanos una vez que se cumplieron los hechos.

4 El nuevo formato aplicado a Venezuela por el presidente Trump es, a diferencia de los anteriores,
frontal. Desde el primer momento el mandatario norteamericano expresó lo que se proponía. Derrocar al gobierno de Nicolás Maduro –así, sin vaselina–, a partir del desconocimiento de la legitimidad de éste y de
la violación de la Constitución venezolana. Sin más argumento que la supuesta la devolución de la democracia y el respeto de los derechos humanos. Con desconocimiento absoluto del proceso bolivariano cumplido en los últimos 20 años, de la obra social realizada, de la participación popular y de la puesta en marcha de una política de impecables y reiteradas consultas electorales a los ciudadanos.

5 La actitud que adopta el presidente Trump en el caso venezolano, cuyo único propósito es la destrucción del Estado de derecho, acabar con el orden constitucional existente y derrocar a un presidente democrático, electo por el pueblo, es expresión acabada de un régimen mafioso, que no respeta principios y que actúa al margen de la ley. Lo que hoy funciona en la Casa Blanca es un verdadero gang que considera que, por contar con el poder económico y militar, puede hacer en el mundo lo que le venga en gana: amenazar, chantajear, acosar, mentir, asesinar, despreciar a todo cuanto considere un obstáculo para la realización de sus designios de consumar cualquier aventura basada en la violencia. De una violencia
ilimitada, gansteril.

6 Uno de los voceros de ese equipo mafioso que opera en la Casa Blanca, el esperpéntico John Bolton, asesor de seguridad nacional del presidente Trump, hizo recientemente declaraciones reveladoras de lo que busca el gobierno norteamericano con su ofensiva desestabilizadora y golpista contra Venezuela. En declaraciones a los medios admitió “que los intereses de Washington en el país sudamericano están vinculados a controlar ese recurso estratégico que es el petróleo”.

Y más adelante anunció, cuando se refirió a la imposición de sanciones contra PDVSA, que “si el presidente
constitucional de Venezuela, Nicolás Maduro es derrocado, eso implicaría un gran avance para crear oportunidades de negocio en la región”. Es decir, que lo que el gobierno de EE.UU. ha mostrado al mundo como el verdadero propósito de la acción emprendida contra l gobierno venezolano, preservar la democracia y los derechos humanos, es una vulgar mentira. Que lo que mueve al gang Trump, Pence,
Pompeo, Bolton, es apoderarse del petróleo venezolano. Robárselo y desmantelar, de paso, al Estado y a la nación venezolana con la participación de los traidores y los vende patria.

Laberinto

  • Se abre paso en el ámbito internacional un hecho que empieza a inquietar a los analistas de la derecha y a diversos observadores desprevenidos sobre lo que sucede con los desarrollos de la política que Trump y sus asesores vienen aplicando contra Venezuela para provocar la caída de Maduro y del régimen constitucional…
  • Esa política, montada sobre una candidatura frágil, sin discurso, sin carisma, sin proyecto de nación, debido a las carencias personales de Guaidó y a la condición de instrumento de los dictados del gang
    de la Casa Blanca, está en crisis…
  • Una interpretación de lo que pasa es el crecimiento del apoyo internacional a Venezuela y el decrecimiento de la opción injerencista de Trump, lo cual recoge el rechazo que se manifiesta en el mundo entero contra lo que significa la política del presidente norteamericano, o mejor, lo canaliza. Constituye un rechazo orgánico al intervencionismo, al injerencismo. A la prepotencia. A la hegemonía arrogante que impera en la conducción del gobierno norteamericano. Por eso cunde
    en el sector que agrede a Venezuela la decepción. La frustración. Y aumentan las deserciones…
  • Como la madre de todas las concentraciones calificaron corresponsales extranjeros y observadores criollos que cubrían el acto del chavismo del sábado 2 de los corrientes en la Avenida Bolivar
    y sus alrededores. Fue una manifestación que desbordó todas las expectativas y se caracterizó por la alegría de los asistentes…
  • Además, EL presidente Maduro pronunció un excelente discurso, bien centrado, concreto,
    y promoviendo iniciativas políticas claras, como la elección parlamentaria y, de nuevo, un amplio llamado al diálogo…
  • Contraste hoy la movilización de la oposición el mismo día: ésta fue mejor que anteriores eventos
    del sector, pero en asistentes contó con menos presencia que el evento del chavismo. Careció de colorido y una falla importante fue la ausencia de líneas políticas por parte de los dirigentes…
  • Pero lo cierto es que lo que hay que destacar es que con miles de manifestantes en las calles imperó
    la paz y no se produjeron actos de violencia. Lo cual confirma la calidad democrática de los venezolanos. Ya quisieran en otros países que critican a Venezuela, que la tildan de dictadura donde supuestamente existe una situación de terror que impide el ejercicio de las libertades públicas, ocurriera una situación similar de paz y de respeto ciudadano…
  • El escritor cubano Leonardo Padura, autor de novelas estupendas como “El hombre que amaba
    los perros” y “La transparencia del tiempo”, manifestó en reciente entrevista: “Lo que está muy claro
    para mi es que Cuba es mi país. Mi lugar de residencia. Mi función es escribir, y en Cuba escribo” (¡Lección de dignidad!)…
  • Insólita la actitud de la clase social y política colombiana sobre Venezuela. Agrede de manera canalla a este país, lo ofende a diario y se pone al servicio del gobierno norteamericano para participar en una aventura de consecuencias impredecibles. La última infamia la acaba de consumar, directamente, el presidente Duque. Consiste en la elaboración de una lista de venezolanos a los que se les prohibe visitar Colombia. Entre otros, a un artista. Pura miseria humana

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