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Código Policial | Máscaras de la muerte

Los policías no han terminado de desalojar el barrio cuando El Coqui convoca una megarrumba en el sector La Cancha
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Wilmer Poleo.- Esta semana hubo un fuerte operativo en El Valle ordenado por el ministro del Interior, en el que participaron varios cuerpos de seguridad del Estado y que dejó un contundente saldo de nueve delincuentes muertos en los enfrentamientos y varias decenas de detenidos. Buscaban capturar a “El Coqui”, un hampón desalmado, muy escurridizo, que se mueve fundamentalmente por los lados de la Cota 905 pero también tiene conexiones con El Cementerio y El Valle. El Coqui lleva meses burlándose de los cuerpos de seguridad del Estado. Los policías no han terminado de desalojar el barrio cuando El Coqui convoca una megarrumba en el sector La Cancha, la cual dura hasta tres días. Hay que metérseles cuando él menos lo espere, sabotearle sus fiestas cada vez que las monte y tomar de manera simultánea la Cota 905, El Cementerio y El Valle y apoyar todo el operativo con drones y helicópteros artillados.

*** Lo que sí no entendí fue la participación de funcionarios de inteligencia utilizando unas máscaras verde oliva con la cara de una calavera. ¿Qué buscaban los funcionarios? ¿Acaso amedrentar a los temibles criminales de la banda de El Coqui, que están armados hasta con fusiles R15? Si fue para eso, nuestros cuerpos de seguridad están peor de lo que pareciera. Esos hampones se asustan es con policías súper entrenados y equipados, con unidades élite, con un megaoperativo por aire y tierra con presencia de tanquetas del ejército blindadas y con un fuerte trabajo de inteligencia que permita detectar dónde esconden las armas, quiénes las esconden, para dónde se escapan El Coqui y sus espalderos a la hora de un operativo… Esas máscaras lo que se prestan es para que el funcionario cometa cualquier tipo de marramucias y violaciones a los derechos humanos, y eso sí lo tiene que cuidar el Gobierno, porque si algo diferencia, -debe diferenciar a juro- a este gobierno de todos los gobiernos de la IV República, es el respeto absoluto de los derechos humanos, aun tratándose de criminales de la talla de El Coqui. Es más, para evitar denuncias chimbas y malintencionadas, es importante que en todos estos operativos exista presencia de fiscales del Ministerio Público y defensores del pueblo, y que sean dirigidos personalmente por los comisarios jefes de los respectivos cuerpos policiales.

Hampómetro. Los alrededores de la redoma de Petare, la plaza El Cristo y debajo del puente Las Flores se han convertido en una verdadera guillotina donde no se salva ningún conductor ni transeúnte desprevenido. Lo insólito es que operan a plena luz del día, sin importarles que la zona esté atestada de personas o que cerca haya una tanqueta de la GN. Esta semana asaltaron a nuestros compañeros Héctor Castillo y Olga Maribel Navas, quienes iban en un carro del diario a cubrir una pauta. Les quitaron la cámaras, sus celulares, una laptop y sus billeteras. Eran cuatro sujetos y cada uno atacó por una ventana del autor. Es de presumir que otros vigilaban desde las aceras. Lo más triste es el descaro con el que actuaron.

*** Desde Petare me reportan que en las zonas de Maca, La Línea, Callejón Sucre y La Cruz, ocurren robos a toda hora, así como venta de drogas. Los antisociales utilizan a menores de edad, incluso menores de diez años.

*** Desde el bulevar de Catia me escriben para denunciar que hay una banda de ladrones que se hacen pasar como integrantes de un colectivo, los cuales perpetran atracos a transeúntes y hurtan autos estacionados. Esto es en las adyacencias de la plaza Pérez Bonalde. Este grupo también maneja las redes de bachaqueros que actúan impunes. En este sector asaltaron a dos colegas periodistas de ÚN y les robaron su cámara y sus celulares. Hubo la denuncia respectiva; hasta ahora no se sabe es si alguien investigó el asunto. Pareciera que no, porque continúan los robos en la zona.