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Adictos al sexo: ¿Enfermedad o fantasía?

Esta necesidad de sexo "anormalmente intensa" afecta cualquier aspecto de la vida diaria del que lo sufre
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Néstor Daniel Ramírez.- La adicción al sexo, conocida como ninfomanía, en las mujeres, y satiriasis, en los hombres, es calificada como dependencia sexual o “hipersexualidad”, según expertos y considerada un problema psicológico que puede traer graves consecuencias sobre la vida y relaciones de quienes la padecen.

“Mucha gente usa el sexo de vez en cuando para escapar del estrés, esto es algo normal. El problema es que para estos pacientes se trata de una conducta constante, que se intensifica hasta tal punto que el deseo sexual controla todos los aspectos de sus vidas, y, además, se sienten impotentes en sus esfuerzos por cambiarla”, explicó Rory Reid, psiquiatra estadounidense.

Esta necesidad de sexo “anormalmente intensa” y que afecta cualquier aspecto de la vida diaria del que lo sufre, viene precedida por autoestimulación o masturbación compulsiva, múltiples parejas sexuales en una noche, así como varias parejas sexuales a la vez, uso persistente de la pornografía, cibersexo, prostitución, voyeurismo, acoso sexual, entre otros.

La directora del programa de tratamiento de adicción sexual de Pine Grove (empresa de servicios de salud del comportamiento y adicción), Deborah Schiller, informó que las personas habitualmente piensan “me gustaría ser un adicto al sexo, no debe ser tan malo”. Pero, según la experta, “es peor que una tortura”.

¿Qué lo provoca?

Los expertos no han logrado unir criterios sobre las razones que producen esta hipersexualidad, pero, cada vez más, apoyan la teoría de que la adicción al sexo puede estar relacionada con una anormalidad bioquímica o ciertos cambios químicos en el cerebro.

Asimismo, algunos investigadores argumentan que sus características se asemejan más a las de aquellos que sufren un desorden obsesivo-compulsivo, según reseña BBC.

¿Puede curarse?

Schiller comenta que “lamentablemente, al igual que la diabetes, no es algo que pueda curarse pero sí existen herramientas para lidiar con ellos y así dejar que no afecte a sus vidas, que no lastime a sus seres queridos y que no sabotee su carrera profesional”.

Además, aclara que la agresión sexual y la violación, así como otros tipos de violencia, están “completamente separadas” de la adicción al sexo.

“Ambas son asaltos violentos que nada tienen que ver con el sexo. Se trata de dominación, como golpear a alguien. Está claro que hay gente famosa que se trata cuando les han pillado haciendo cosas malas, pero el hecho de que sean celebridades y les hayan cogido quebrantando la ley, no significa que sean adictos al sexo”, concluyó.