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Mitos y verdades sobre la circuncisión

Por razones de salud es una buena opción ya que pueden evitarse problemas al orinar, infecciones e incluso cáncer de pene
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ÚN.- Muchos son los mitos y las incógnitas que acarrea el hacerse o no esta operación, sin embargo por razones de salud es una buena opción ya que pueden evitarse problemas al orinar, infecciones e incluso cáncer de pene.

Esta cirugía antigua, ayuda a la no obstrucción del tracto urinario ya que la grasa debajo del prepucio cerrado no sería un obstáculo, de igual forma los hombres no circundados en rara ocasión presentan pérdida de sensibilidad o problemas en la erección.

La circuncisión no mejora la salud ni previene la propagación de enfermedades de transmisión sexual (ETS), es importante que con o sin esta intervención el hombre tenga una higiene adecuada para así evitar y prevenir cualquier tipo de molestia e infección. Asimismo es realizada debido a que prepucio es demasiado estrecho y no permite que el glande se deslice durante la erección (fimosis).

Otras razones médicas son: La balanopostitis crónica ( inflamación del glande) y la hipospadia (anomalía que no deja desarrollar con normalidad el pene)

Algunas complicaciones pueden ser:

  • Pérdida del tejido.
  • Problemas funcionales de la erección.
  • Problemas funcionales de la flacidez.
  • Pérdida de sensibilidad.
  • Problemas circulatorios.
  • Problemas sexuales.
  • Problemas psicológicos.
  • Dificultad para llegar al orgasmo.

Es importante mencionar que en algunas culturas, la circuncisión forma parte de un ritual de iniciación, en donde los varones son circuncidados poco tiempo después del nacimiento. Esta ceremonia es realizada en África, Nueva Guinea, Australia.

Los musulmanes y los judíos practican la circuncisión casi de manera obligatoria, ya que para ellos este acto simboliza la alianza entre Abraham y Dios. En cuanto al cristianismo, esta mantiene una postura neutral ante la práctica de la circuncisión, ya que no obligan a sus fieles a realizarla pero, tampoco lo prohíbe.