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Niños bajo el sol

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Un mismo verbo debe conjugarse al momento de exponerse al sol, ya sea si se es niño o adulto: prevenir. Sobre la diferencia entre mayores y pequeños a la hora de que les afecte los rayos solares, los menores necesitan mucha hidratación porque están constantemente en movimiento, lo que provoca que reciban mucho calor, sobre todo en la cabeza.

En los espacios de piscina o playa, los padres deben bañar a sus hijos a ratos en el mar y secarlos un poco al sol, pero a continuación hay que ponerlos a la sombra. A lo largo de una jornada completa, deben permanecer al sol una hora o dos, y siempre protegidos. Además si están jugando con la arena, lo oportuno siempre es que jueguen protegidos por una franela y con gorra. Con respecto a la protección, la pediatra María José Mellado indica algunos consejos a tener en cuenta:

• Aportarles líquido de forma frecuente pero en poca cantidad.

• Evitar que estén a pleno sol y organizar actividades en la sombra.

Refrescar de cuando en cuando con agua la cabeza, que siempre debe permanecer protegida.

• Las prendas de vestir han de ser ligeras, de colores claros y tejidos transpirables como el algodón.

• En cuanto al calzado, mejor optar por zapatos de lona o sandalias para prevenir las ampollas.

• Muy importante es usar protección solar todos los días, también a final de la tarde, cuando parece que el sol no quema tanto, y aplicarla por toda la piel entre 20 y 30 minutos antes de la exposición a los rayos solares.

• En las etapas más calurosas es mejor no tomar platos muy calóricos y dar protagonismo a las frutas y verduras.

GOLPE DE CALOR

Los denominados golpes de calor pueden ser de intensidades diferentes, desde los más leves, en los que se dan episodios de cansancio y dolor de cabeza, hasta los más graves que pueden llegar a un shock térmico. Ante un golpe de calor en un pequeño, se aconseja bañarlo y mojar su cabeza dejando el cabello empapado, así como suministrarle agua, tumbarlo y colocarlo a la sombra. Si el menor muestra otros síntomas como mucha debilidad, vomita o presenta cefalea, “sin ningún retraso es conveniente llevarlo a un centro médico”, indica la especialista.

NOTA: el bloqueador solar es imprescindible al momento de la playa o la piscina

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