Piel de pescado para tratar quemaduras

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Cinco farmaceutas reprodujeron con éxito un método para tratar quemaduras, con piel de pescado, por lo que están listos para llevar su experiencia a los hospitales y unidades de quemados, además de promover la creación de un banco de parches naturales.

Este tipo de tratamiento, para quemaduras de segundo y tercer grado, se originó hace dos años en Brasil, pero es primera vez que se realiza en Anzoátegui y tiene como novedad que se introdujo el uso de la piel del pargo y la tilapia. Los cuatro estudiantes: Samuel Acevedo, Bassam Azar, María Bravo y Guenua Nasr, demostraron la eficacia de ese procedimiento. en su tesis para optar al título de licenciados en Farmacia. Se graduaron en el Núcleo Anzoátegui de la Universidad Santa María.

Cristina Daia, farmaceuta graduada en la misma institución hace 7 años, y cosmetóloga con especialización en farmacología clínica, fue la tutora del estudio, realizado entre octubre de 2018 y marzo de 2019. Explicó que los aspectos positivos de este tipo de cura redundan en lo económico, porque elimina el uso de vendas y costosas cremas, y además es sencilla su aplicación, menos doloroso y traumático para el paciente.

El ensayo se realizó en 80 roedores y se demostró lo exitoso de la técnica, utilizando piel de esos pescados, que generalmente es desechada por quienes consumen su carne. La efectividad con el uso de ambas pieles superó al tratamiento tradicional con la crema sulfadiazina de plata, difícil de conseguir por ser importada y costosa. El equipo comprobó que las pieles de ambas especies tienen mayor cantidad de colágeno, mejor resistencia, parecida a la piel humana, y la humedad es óptima, condiciones fundamentales para el proceso de cicatrización y regeneración de la piel.

La prueba demostró lo que han dicho los médicos de Brasil, que los parches de piel de pescado, a diferencia de los sintéticos, son de alta adherencia, reducen la contaminación externa y la pérdida de proteína y plasma, situaciones que agravan la condición del quemado.

Sin olor. Son parches naturales de bajo costo. El proceso de limpieza, lavado y esterilización de estas pieles, garantiza la eliminación de microorganismos. Se retiran las escamas, tejido muscular y toxinas. Daia asegura que se pueden elaborar hasta en la casa, cumpliendo un protocolo para su desinfección que también permitirá eliminar el olor a pescado.

“La aplicación de las pieles de Tilapia y Pargo resulta más efectiva para tratar las quemaduras debido a que contienen colágeno, actúan como parche lo que indica que pueden ser adheridos a la piel afectada, son de bajo costo y el resultado final es notable”, acotó. El almacenamiento es en bolsas individuales esterilizadas. Se congelan y duran hasta 18 meses.

BANCO DE PARCHES

Se justifica su creación por la cantidad de quemados (20 en promedio al mes) que recibe el Hospital Luis Razetti de Barcelona. Cristina Daia estima que entre marzo y junio, 7 personas murieron por quemaduras. en incidentes relacionados con explosiones. El tratamiento con sulfadiazina de plata, que se usa hace 50 años y que produce profundos dolores al paciente, es costoso. La abundancia del recurso marino garantiza la sostenibilidad del proyecto y confían que promoverá “el estudio de nuevos tratamientos frente a esta patología”.

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