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¿Cómo se puede reducir el estrés?

Seis estrategias que ayudarán a reducir lo niveles de estrés
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Christopher Gutierrez.- El estrés es un sentimiento de tensión física o emocional, proveniente de cualquier situación o pensamiento que genere una sensación de frustración, furia o estados nerviosos.

En pequeños episodios el estrés, puede llegar a ser positivo, generando la reacción natural en el cuerpo que incita a evitar un peligro o cumplir con determinadas actividades en tiempo limite. Sin embargo, en prolongadas dosis el estrés puede ser nocivo para la salud.

El cuerpo reacciona ante el estrés al liberar hormonas como la adrenalina y cortisol. Estas hacen que el cerebro esté más alerta, causando tensión muscular y el aumento del pulso. Dependiendo del tipo de estrés  que sufra una persona  esta desarrollará diversos síntomas físicos.

El estrés agudo o de corto plazo, ayuda a controlar situaciones peligrosas y puede sentirse en actividades diarias como presionar el freno del auto, pelear con la pareja o bajar una pendiente a gran velocidad. Por otro lado, el crónico se afianza por un periodo más prolongado  y se genera por permanecer con niveles bajos de estrés por varias semanas, puede sentirse cuando se presentan problema de dinero, un matrimonio infeliz o problemas de trabajo.

No existe un método uniformemente útil que reduzca en 100% el estrés, una combinación de estrategias resulta ser un método mucho más efectivo.

Los métodos de exploración cognitiva son las formas más efectivas para reducir el estrés, incluye identificar las fuentes que lo ocasionan, reestructurar las prioridades, cambiar las respuestas del individuo frente a determinados escenarios y encontrar métodos para manejar y reducirlo periódicamente.

 

Identificando las fuentes de estrés

El primer paso es mantener un diario de aquellas actividades que nos generan un mayor gasto de energía y tiempo, factores que propicien ansiedad, rabia o generen una respuesta física negativa. También se debe anotar las experiencias positivas, aquellas que provocan una sensación de logro o bienestar.

Esta fase pueda resultar estresante en sí misma, sin embargo, constituye un paso ineludible debido a que después de un corto período, el individuo debe tratar de identificar dos o tres eventos o actividades que lo desestabilizan en forma significativa, definir prioridades y las metas y preguntar si estas actividades constituyen metas propias o ajenas, si son acciones que pueden ser cumplidas en forma razonable y, finalmente, que mantienen el control sobre esas las mismas.

Reestructurando prioridades

Seguidamente se debe compensar el peso de las actividades productoras de estrés con otras que lo alivian. Es importante porque hay muchas actividades que no pueden ser dejadas de lado u olvidadas, de esta forma no se elimina totalmente el estrés, pero si la reducción de su impacto en el organismo.

Si el problema se relaciona con el trabajo y no hay posibilidad de cambiarlo, se debe considerar todas las alternativas placenteras que sean posibles: la más simple es emplear el tiempo libre en actividades placenteras y no solamente en no hacer nada. Si el problema está en el hogar, planear actividades fuera de ella, por cortos períodos de tiempo si es necesario.

En muchos casos, pequeñas decisiones cotidianas se pueden acumular y funcionar para reconstruir una existencia estresada, siendo preferible trasformarla en una experiencia placentera y productiva.

Ajustando las respuestas al estrés

Las personas creen que ciertas respuestas emocionales al estrés son características innatas de la personalidad. Sin embargo, es posible aprender a cambiar las reacciones emocionales a los sucesos estresante de la vida. La terapia cognitiva enseña nuevas formas de combatir el estrés, y puede ser un método más efectivo de reducir sus efectos.

Usar el humor

Mantener el sentido del humor en situaciones difíciles es una recomendación habitual de los expertos que manejan estrés. La risa alivia las tensiones y ayuda a mantener la perspectiva de la situación.

Se ha demostrado que el humor es un mecanismo muy efectivo para sobrellevar el estrés agudo.

Técnicas de relajación

Dado que es prácticamente imposible evitar el estrés, es necesario desarrollar métodos para evocar una respuesta de control. La relajación baja la presión arterial y la respiración, la frecuencia cardíaca, reduce la tensión muscular y alivia las tensiones emocionales.

Esta respuesta es individual, pero hay ciertos enfoques que funcionan e incluyen: ejercicio, respiraciones profundas, meditación. no se debe esperar la solución de los conflictos con estos enfoques, pero hechos en forma regular pueden ser muy efectivos.

Meditación

La meditación usada por orientales en la antigüedad, está aceptada actualmente como una técnica de relajación. El primer paso es adoptar una posición lo más confortable posible, preferiblemente en un lugar en penumbras, aislado del ruido y la distracción. Se debe estar sentado con los ojos cerrados concentrándose en una imagen simple o un sonido o una palabra (mantras) carentes de un significado particular y que permiten asociarlas únicamente con el proceso interior.

Estas palabras se repiten en silencio, usualmente la mente empieza a divagar, por lo que se vuelve a enfocar la atención a la idea central o al sonido. Muchos recomiendan meditar por períodos no superiores a los 20 minutos, en la mañana o en noche. Una meditación exitosa provoca una relajación profunda y puede ser muy energizante.