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La Toxina botulínica representa una opción para atenuar las arrugas

Se debe tener presente que no deben existir situaciones que contraindiquen el uso de toxina como tratamiento, tales como: piel redundante, hipersensibilidad a algunos de los componentes del producto, patología neuromuscular, concomitancia de ingesta de fármacos que puedan alterar la acción de la toxina
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ÚN.-Desde el punto de vista cosmético, la toxina botulínica representa una excelente medida terapéutica para el tratamiento de las arrugas dinámicas.

Se debe tener presente que no deben existir situaciones que contraindiquen el uso de toxina como tratamiento, tales como: piel redundante, hipersensibilidad a algunos de los componentes del producto, patología neuromuscular, concomitancia de ingesta de fármacos que puedan alterar la acción de la toxina.

Entre las situaciones que debemos tomar en cuenta para evitar la aparición de anticuerpos se halla la determinación de las dosis adecuadas, no reaplicar el tratamiento en intervalos cortos de tiempo (menores de 90 días).

En relación con las expectativas del paciente se advierte que los resultados se comienzan a observar a partir de las 72 horas después de la aplicación y se irán haciendo más evidentes hasta pasados 15 días, momento en el cual el médico debe valorar el efecto y realizar el retoque que sea necesario con el uso de pocas unidades.

La duración y permanencia del tratamiento son variables y distintas en cada paciente, puede establecerse entre 3 y 6 meses.

“Comercialmente tenemos a disposición varías preparaciones de toxina botulinica del grupo A (Botox, Dysport y preparaciones asiáticas como por ejemplo Maxitox)”, dice un boletín de Aldana Láser Center.

La dilución del producto para el tratamiento cosmético debe realizarse con pequeños volúmenes a fin de ser más precisos en la administración y evitar difusión. En el caso de la hiperhidrosis aumentamos el volumen de difusión a fin de manejar mejor las unidades a administrar y conseguir una mayor difusión.

“Esto nos hace mantener un adecuado manejo de las unidades de toxina botulínica a utilizar por punto de tratamiento, manteniendo equivalencias entre los productos que conlleven a una similitud de los resultados obtenidos independientemente del producto utilizado”, explica el boletín de prensa.

Es importante estudiar la anatomía del individuo en particular a fin de determinar los puntos de aplicación. Este sentido es de vital importancia reconocer la anatomía particular que posee cada individuo y la fuerza muscular estructurada para el grupo muscular, a fin de determinar en forma asertiva el número de unidades que deben ser aplicadas para el tratamiento y efectos adecuados.

No realizar tratamientos como limpieza facial con vapor, radiofrecuencia, laser hasta un mes después de aplicada la toxina.