Urgencia de acuerdos

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Las cosas se están complicando para nosotros: a lo que ya era una situación difícil se sumó primero una fuerte caída en los precios del petróleo, y ahora la pandemia del coronavirus.

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Esta pandemia es un reto para cualquier país, mucho más en nuestro caso: el Gobierno no tiene los recursos económicos para superarla como debe ser. Hasta ahora, el manejo sanitario de la enfermedad ha sido acertado, con la estricta cuarentena desde temprano y la obtención de medicinas, “kits” de prueba y equipos gracias a la ayuda de países aliados. Pero es imprescindible evitar que la economía se derrumbe por completo con la parálisis obligada. Por el contrario, hace falta paliar efectos y, luego, abrir caminos de trabajo productivo, justicia y bienestar. Podríamos discutir lo que se debió haber hecho en la economía hace siete años, mas lo que urge determinar es lo que es necesario y factible hacer ahora.

Venezuela requiere obtener financiamiento del Fondo Monetario Internacional, como lo ha solicitado: se trata de un tipo de préstamo para emergencias, sin imposiciones, al cual el país tiene derecho como miembro de esa institución. También requiere tener acceso a nueve mil millones de dólares suyos, que se encuentran represados en bancos del exterior debido a las sanciones del gobierno de Trump.

Además, necesita poder vender libremente su petróleo, que ahora se comercia con importantes descuentos por las dificultades que las mismas sanciones imponen. Un convenio del tipo “Petróleo por alimentos”, supervisado por la ONU, sería una salida temporal a este enorme obstáculo. Más allá de estos primeros remedios, el país necesita de inversores nacionales y extranjeros para reanimar el agro y la industria, incluyendo la propia industria petrolera. El Estado por sí solo no cuenta con el capital necesario.

Para poder avanzar en las áreas mencionadas se impone resolver la crisis política: Gobierno y oposición tienen que negociar. Ya basta. La victoria total sobre el contrario no es viable, tampoco deseable si queremos democracia. Ambos lados tienen que ceder en algo y alcanzar acuerdos hacia una estable y digna convivencia política y unas sensatas iniciativas económicas. Es urgente dejar de hundirnos en la pobreza.
@AuroraLacueva
 lacuevat@hotmail.com

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