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Nicaragua: demonios desatados

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Asalia Venegas.-  La derecha estuvo de fiesta –aunque el peligro todavía no ha pasado- a raíz de la situación en Nicaragua. Estados Unidos  es experto en crear estas acciones desestabilizadoras  en cualquier nación que no esté plegada a sus intereses. Los sectores más oscuros del continente pensaron  que había llegado la hora de salir  del gobierno de ese país y de su presidente, Daniel Ortega.

Estados Unidos viene ensayando, hace rato, tácticas intervencionistas y luego, hace como Pilatos, se lava las manos. Con Venezuela, no es posible usar este mecanimo. El verbo los traiciona: desde el presidente Trump, pasando por MIke Pence y Mike Pompeu, han proferido tal cantidad de expresiones descalificadoras y desde el punto de vista político, agraviantes, que no es posible decir “yo no lo dije” o “hay una confusión” “esas palabras le pertenecen a otro”.

En la última asamblea general de la OEA, varios representantes del imperio, lanzaron la expresión de “patio trasero” para referirse a nuestro territorio. Obvio. no se han dado cuenta de que estamos en otro siglo  y que mucha agua ha corrido bajo los puentes. Por lo tanto, la expresión de Kucsinky – refiriéndose a nuestros pueblos de “perritos echados en la alfombra”, atentos a las palabras del amo  imperial, no calza con la realidad. Hay mucha rebeldía e inconformidad en los países de Nuestra América y ya las palabras del amo imperial tienen su replique.

Lo que ocurre es que Estados Unidos ensaya tácticas de injerencia e intervención como las que implementó en Venezuela en las llamadas “guarimbas”, durante  2014 y 2017 que bastante destrucción y muerte dejaron en este país. Esa misma modalidad, se está implementando en  Nicaragua y, hasta ahora, van- según informes de prensa, 153 heridos en 53 días de protestas, luchando por la “libertad”  y la “democracia”. (Cualquier parecido con la realidad venezolana es pura coincidencia).

Como sabemos, el imperio es experto en crear “falsos positivos” – de allí aprendió Uribe-.  Contra todos los pronósticos, crean falsas realidades –como está ocurriendo En Nicaragua. Frente a lo cual hay que dar respuestas inmediatas. El gobierno sandinista que lleva décadas luchando contra este monstruo de mil cabezas,  debe salir al frente y desmontar el objetivo de la lucha que en realidad es la construcción del nuevo Canal transoceánico en Nicaragua, sin la participación de capital norteamericano.

asaliav@hotmail.com

Asalia Venegas

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