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Luisa Estela Morales | ¿Crisis o cambio?

La coyuntura histórica obliga a reflexionar sobre la crisis actual en Venezuela ¿Crisis o cambio de sistema?
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La coyuntura histórica obliga a reflexionar sobre la crisis actual en Venezuela ¿Crisis o cambio de sistema? Elementos influyentes: crecimiento poblacional, agotamiento de la tierra como principal medio de producción y la insuficiente producción de alimentos, aunado a la hegemonía de las transnacionales de insumos y alimentos que desplaza el control de manos de agroproductores a una estructura exógena e impide el establecimiento de políticas agrarias de desarrollo sustentable.

La crisis está marcada por la estructura histórica del modo de producción, la comprensión del uso de la tierra con vocación agraria, el concepto claro y no demagógico de la función social en cuanto debe ser suficiente para asegurar la alimentación de toda la población y la justa distribución de alimentos bajo responsabilidad del Estado.

Estamos en modo pausado, por no decir lento, ante un cambio de estructura económica, lo que genera contradicciones que no son más que los desplazamientos del viejo modo de producción por otro diferente. En nuestra América, los modos de producción coloniales se mantuvieron hasta el siglo XX; la concentración de las tierras en manos de las élites oligárquico-latifundistas se confunde con una oligarquía agroindustrial entregada a las transnacionales hegemónicas con la fuerza y el poder económico para condicionar la transformación de la estructura agraria del país.

Esas élites hallaron como solución la distribución de la propiedad de la tierra a través del proceso de reforma agraria. Un utopismo que obnubiló a los productores y movimientos campesinos. Al problema de la concentración de la tierra y su ociosidad se une el problema del uso y la vocación de uso.

La producción de la tierra -las más fértiles destinadas al monocultivo extensivo de materias primas de interés para la agroindustria- y el consorcio de grupos económicos venezolanos con multinacionales de la industria agroalimentaria constituye el elemento detonante de una crisis que ha creado intrincados mecanismos que impiden la seguridad agroalimentaria.

Hoy, dando respuesta constitucional a la interrogante en el sistema socioeconómico y los principios sobre el manejo de los medios de producción para alcanzar niveles estratégicos de autoabastecimiento, surgen nuevos retos para transformar la estructura.

Magistrada emérita TSJ
lemoralesl@gmail.com

1 Comentario

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  • Es lamentable que por razones políticas, estimada Magistrada, no logre ver el verdadero problema que nos ataca a todos los venezolanos y que desde mi modesto, pero sincero punto de vista, logro visualizar que nuestros males son y vienen dado por hechos de corrupción sostenida, sin que desde su instancia se hayan dado cambios irrefutables para dar los elementos que sirvan en función de un real cambio. Si en estos momentos no se produce, es por la ineficiencia, falta de inversión, corrupción desde todos los niveles y pare Usted de contar.
    El venezolano por su naturaleza, somos personas tranquilas, sencillas y con un alto sentido del humor, pero no se confundan con creer que somos tontos, estamos ante hechos que nos llevan a la búsqueda de circunstancias que nos permitan un avance sostenido de prosperidad colectiva, éste país no saldrá de esta grave crisis sin el compromiso de todos.
    Nuestro pueblo necesita de un nuevo liderazgo en el cual se vea plenamente identificado y que bajo ningún hecho político se permita etiquetar a los ciudadanos por pensar distinto, es por eso que Ustedes bajo ese cargo tan importante, están y deben estar comprometidos con el Pueblo Venezolano y no con ideologías políticas, lo contrario sería una traición a nuestra patria y nuestro pueblo, son Ustedes los llamados a mantener la estabilidad jurídica sin imposiciones legales.
    Los pueblos siempre creen tener la razón, y sus lideres están en la obligación de decirles cuando están equivocados y vice-versa.