Inicio » Opinión » Libertad y consciencia

Libertad y consciencia

    Compartir

Gloria Cuenca.- Ni se imaginan cuántas ideas, reflexiones y pensamientos vienen a mi mente, con los apoyos, reclamos, disensiones y contradicciones. Agradezco los debates y polémicas que dicen y envían por los tuits. Me he dado cuenta, a partir de esa retroalimentación, que todavía después de estos 18 años de pesadilla y desastre hay quien sigue a la espera de un mesías. Qué el último de ellos haya sido un fracaso total – el peor de todos- al tratar de implantar un modelo fracasado, no hace mella en el espíritu de aquellos venezolanos, que sueñan con un autoritario que “ponga orden y acabe con los políticos”, supuestamente, el verdadero origen de los males.

Existe un sector de la población que ha tomado consciencia con relación a lo que somos y aspiramos: verdaderos demócratas. Siguen sin dejarse contagiar por la malandrería existente. Otros desesperados, agarraron sus corotos y se largaron de inmigrantes. Sufrir penurias, comprender, y conscientizarse, fue la lección aprendida. Finalmente- disfrazados, en mi opinión- un grupo se distrae diciendo disparates, acabando con todo, suspirando por el imperio y odiándolo, al mismo tiempo, como novia abandonada. Echándole la culpa a todo el mundo de sus desgracias y sin hacer nada para salir de la oscuridad en que se encuentra aunque sea de día. Son casos perdidos. Se han asimilado de manera impresionante a los que dicen odiar, despreciar y estigmatizar, como todo lo malo es lo que se pega, (decía mi sabia suegra) son tal vez más dañinos y dañados que sus odiados enemigos.

No entienden nada de la civilización y la cultura. Están en los albores de la humanidad: predican el ojo por ojo y el diente por diente. Se ensañan contra quien actúa y se equivoca. Se creen jueces supremos y dictan sentencia condenatoria, sin pensarlo. Son culpables de sus fracasos. No piensan cuánto no han hecho o han hecho para que las cosas sigan así. No hay dudas, serán el “hueso duro de roer” cuando cambie la situación. Seguirán sin entender el cómo y el porqué de la necesidad de la justicia ordinaria, de la especial y la importancia de pruebas. No solo especulaciones y el hígado revuelto, cuando alguien es protagonista y tiene logros envidiables. Su aspiración es elemental: “quítate tú, para ponerme yo” y “por favor, pónganme donde hay” ¡De terror, son otro enemigo a combatir! Como dice el Ciudadano: “ No es fácil” ¡Dios nos ampare!

Gloria Cuenca
cuencag1511@gmail.com

Agregar Comentario

Click here to post a comment