Leviatán global sanitario

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El dogma hobbesiano referido a los pactos que deben descansar en la espada para garantizar seguridad y paz, de lo contrario no son más que palabras huecas, está de vuelta con nuevo rostro. El perverso Leviatán pasó de la unipolaridad guerrerista de Bush, al poder supremo de la globalización financiera, para volcarse hacia un suprapoder tecnocrático basado en la ciencia-religión, dogma que intenta erigirse en verdad absoluta.

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Desde esa falacia inducen pánico y miedo a la peste globalizada con nuevas máquinas de guerra: corporaciones químicas suizas y la ONU, su brazo sanitario, la OMS y hasta Unicef, mamparas de la dictadura de la ciencia “oficial”. La nueva cara de la economía postcapitalista liberal: bioeconomía sobre el cuerpo enfermo.

Vuelve Hobbes, no para brindar seguridad y evitar que nos matemos entre nosotros  sino que nos mate un enemigo invisible y superletal creado y ensayado criminalmente sobre la humanidad para cumplir los planes de despoblamiento de la Agenda 21 de la ONU y la TED 2010 de esterilización de la OMS y Unicef.

Por eso la virulencia  contra las alternativas de los doctores Sirio Quintero, Gracián Rondón y Carlos Alvárez, venezolanos, nanotecnólogo el primero, médicos los otros, opuestos a la instalación de una máquina totalitaria que desde esa dictadura oculta alternativas de sanación simples: alimentación adecuada, uso de plantas medicinales autóctonas, aplicación de física cuántica para curar  enfermedades. 

Ortopedia social por shock y espanto. ¿Qué es el covid-19? La propia cotidianidad vuelta en contra nuestra, gracias a la ingeniería biológica. Infectar el mundo natural y cotidiano. Aplanamiento de toda beligerancia, pacificación por trauma para la imposición de un soberano supranacional.

¿Ante eso qué tenemos? Tierra, sol, agua, conocimientos ancestrales, energía, recursos naturales para vivir con nuestros propios conocimientos. Apelemos a nuestro conatus e inmanencia, soberanamente atrevámonos a desafiar los paradigmas dominantes, pensemos en términos transdisciplinarios y produzcamos alternativas al dogma cientificista del negocio de la muerte. En tiempos de peste en Venezuela recordemos a propósito de la cuaresma, la enseñanza ancestral sobre el Limonero del Señor. 

Constituyente

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