La reclamación

Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on email
Share on print

Otra vez ha vuelto a replantearse la antigua reclamación de Venezuela sobre el territorio despojado mediante el fraudulento Laudo de París de 1899, al que siempre se opuso a través de múltiples formas y reclamaciones que condujeron al Acuerdo de Ginebra de 1966, el cual renovó los derechos territoriales y estableció un sistema de solución al diferendo, entre la naciente República de Guyana, ex colonia de la Gran Bretaña, y Venezuela.

Actualmente el caso se encuentra en la sede de la Corte Internacional de Justicia, enviado de forma inconsulta por el actual Secretario General de la ONU, Antonio Guterrez. Ello se aparta de las vías de solución amigables previstas en el Acuerdo de Ginebra el cual no se inclina por soluciones en Tribunales, sino por acuerdos en él previstos y que son figuras del Derecho Internacional Público.

Recordamos que la situación volvió a emerger hace varias semanas por la actuación de las Fuerzas Armadas Nacionales, quienes obligaron a dos buques exploratorios de petróleo de la Exxon Mobil a salir de aguas territoriales venezolanas en las que se encontraba, con el patrocinio de la República de Guyana. En el hecho se siguieron pautas del protocolo internacional y los barcos obedecieron la petición de la Armada.

Resultó entonces oportuno el incidente en el contexto del reclamo impulsado por la nación, pues lo ha revivido y le ha dado nuevos elementos de entendimiento en el objetivo de apuntalar la aspiración nacional.

Ahora bien, la Cancillería venezolana, por impulso del Presidente de la República debe activar un plan de difusión de los justos títulos que posee Venezuela en el territorio Esequibo y explicar los alcances de la solución previstos en el Acuerdo de Ginebra. Observamos una conducta pasiva, más bien de reacción a las acciones emprendidas por Guyana en diversos planos y órganos internacionales.

Otro factor a emprender ha de ser el de reforzar con expertos, estudiosos de la relación, la argumentación favorable a Venezuela en las investigaciones que han elaborado. Creemos que la Cancillería debe abrir su espacio de consulta a conocedores de larga data con amplio dominio de los factores envueltos en la situación controversial.

Se trata de una aspiración nacional más allá de una circunstancia parcial de un Gobierno. Bolivia es un excelente ejemplo al respecto en la disputa que sostuvo con Chile.

Profesor universitario

Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on email
Share on print