Inicio » Opinión » Juramentación en familia

Juramentación en familia

    Compartir

Roberto Malaver.- Dionisio Ramón Pérez Franco estaba nervioso. Muy nervioso.  Estaba a punto de juramentarse como esposo de Alicia María de la Concepción Lárez Gonzales, y había cumplido con todos los requisitos que le pedía la familia. Los periodistas que cubrían el acto lo rodearon para preguntarle qué se sentía al pasar a formar parte del estado familiar de Alicia María, pero Dionisio dijo que declaraba después de la juramentación.

La familia de Alicia María tenía una especie de constitución por donde se debían regir todos los matrimonios de la familia. Por eso, aquel día, antes del matrimonio, era muy importante que Dionisio se juramentara primero y después que fuera al matrimonio, de esa manera se establecía que todo era legal y que aquel hombre había cumplido con lo estipulado por la ley de la familia de Alicia María.

Entre los invitados había también gente de otros países que asistieron para darle más legalidad al matrimonio. Viendo aquel escenario, Dionisio se alejó un poco de la gente que lo acompañaba, y llamó por celular a su compadre Ramiro Alarcón Granada. Le preguntó si sabía algo. Que le contara lo que estaba pasando. Que la cosa estaba demorando mucho. Y que él estaba nervioso porque quería juramentarse y casarse con Alicia María para llevarla de una vez al tálamo nupcial.

El compadre Ramiro Alarcón le dijo que todo estaba listo. Allí estaban todos los miembros del Grupo de Lima frente a la pantalla de televisión esperando la imagen de Mike Pompeo, para ver qué decía ese hombre con respecto a la juramentación de Dionisio como esposo de Alicia María.

“Yo no he violado nada, compadre. Que den el visto bueno de una vez”. Dijo Dionisio. Y Rómulo le contestó. “Están revisando tu expediente. Parece que una vez le levantaste la mano a Alicia María cuando no te quiso servir un postre, y solo por eso te pueden llamar dictador. Lo peor es que también  parece que va a participar en esto la Organización de Estados Americanos, OEA. Es decir, el señor Almagro, a quien nadie quiere,  pero lo tienen ahí porque no encuentran dónde ponerlo”. Al final, uno de los invitados se acercó a Dionisio y le preguntó: “¿Por qué tarda tanto esta juramentación?”. Y Dionisio no aguantó y dijo: “Un maldito Grupo de Lima que no sé de dónde salió, que tiene que dar el visto bueno, y no termina de decir si está de acuerdo con esto”

Roberto Malaver
Periodista/Profesor UCV

Agregar Comentario

Click here to post a comment