Inicio » Opinión » Isabel Carmona | Tragedia humana y social

Isabel Carmona | Tragedia humana y social

    Compartir

El deterioro de la economía nacional marca niveles terribles. La miseria de nuestra gente es criminal. En democracia, durante los maltratados 40 años, nuestros gobiernos lucharon por mejorar las condiciones y la calidad de vida del pueblo.

Fundacredesa registró los avances en crecimiento y nutrición. Hoy todos saben que fueron grandes esos avances y que los defectos y desviaciones fueron menores en proporción con los logros. Y aquellos defectos y desviaciones, que sirvieron de coartada para que se instalaran los que hoy nos gobiernan, lucen imperceptibles al lado de tan enormes atrocidades.

La corrupción de hoy, la de estos 18 años, es récord planetario y vergüenza para nuestra ciudadanía. La destrucción de nuestra producción pública (Pdvsa y empresas básicas) y, la de nuestras empresas privadas (casi todas) es indescriptible. La pérdida de nuestras fortalezas en las disputas limítrofes de tránsito histórico, han llegado a condiciones de verdadera indignidad nacional. La penetración de fuerzas regulares e irregulares de origen extranjero, en condiciones de beligerancia admitidas por las autoridades de nuestro país, es avergonzante.

La institucionalización de la delincuencia privada en contra de la vida civil y política del país no tiene precedentes. Y, como si todo eso fuera poco, ahora somos reos del aislamiento internacional que nos encamina a la profundización de la miseria.

Señores, es urgente sentarse entre venezolanos a afrontar la tragedia que vivimos y a convenir su atención, su solución pacífica, constitucional y electoral. Para este objetivo no se deben escatimar los esfuerzos y estos deben incluir principios de reconciliación y normalización de las relaciones, entre todos los factores políticos de la vida nacional.

Sí, señores, debemos hablar entre nosotros y acordar los caminos y las soluciones para detener la tragedia y enrumbar al país hacia el cambio necesario e impostergable. Seguir evadiendo lo obvio es criminal. El pueblo que sufre no espera. Esta enorme tragedia humana y social impone salidas políticas urgentes.
Presidenta de AD