Guerra como objetivo

Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on email
Share on print

Pepe Mujica ha resumido nuestra situación actual diciendo que se trata de sustituir un gobierno de legimitidad dudosa por uno absolutamente ilegítimo. Y creo que Mujica tiene razón en su suposición de que los venezolanos que vivimos en nuestro maltratado país estamos a punto de sufrir una invasión armada, una guerra civil o ambos.

Ahora bien, ante tan lúgubre panorama, me parece que tanto el actual gobierno venezolano, como la oposición, circunstancial y oportunamente unida en torno a su improvisado líder, arbitrariamente autonombrado presidente de un gobierno de oposición, comparten la creencia, bajo diferentes modalidades, de que una eventual guerra civil o invasión armada, sería un trago amargo de duración finita. Suponen que el imperio global, presidido por el gobierno de EEUU, tiene como interés fundamental, el petróleo; y que estará contento con un simple cambio de gobierno, de manera de colocar sus títeres al frente. Creo que la amenaza que se cierne sobre nuestras cabezas es mucho mayor que eso y que si ambos bandos se diesen cuenta, se apresurarían a buscar una salida negociada.

El mundo del siglo pasado, estaba poblado por una humanidad reducida a un rebaño de idiotas, totalmente manipulados y felices de serlo, hasta el punto de llamar “libertad” a la capacidad de hacer lo que el estado industrial comandaba mediante sus sutiles y no tan sutiles mecanismos de manipulación. Ese creciente poder lo vio venir Nietzche, “la voluntad de poder por el poder”. Ahora, todo parece indicar que los Estados de los países con mayor desarrollo tecnológico e industrial, hubiesen conseguido la gran táctica para no ser relegados a meros sirvientes del “nuevo estado imperial”. Guiados por los EEUU, con sus halcones de guerra a la cabeza, comenzaron a desarrollar una nueva modalidad, la cual se consolidó a partir del sospechoso derrumbe de las torres gemelas. La táctica consistió en la guerra por la guerra, guerras de nunca acabar que condujeran
a un continuo proceso de destrucción. La guerra se convirtió en el gran negocio.

Señores del gobierno y de la oposición:¡están jugando con fuego”. Es urgente lograr un acuerdo para evitar la destrucción de nuestro país.

Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on email
Share on print