El poder sin votos

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Si hay una situación política que podemos destacar en la historia del siglo XX en Latinoamérica y en el Caribe, ha sido una perversa constante: la obtención del poder político a través de golpes de Estado, asonadas militares y cualquier tipo de componendas inconstitucionales, apoyados siempre por las embajadas estadounidenses acreditadas en esas naciones.

Una primera aproximación política a la que se puede llegar sobre la actuación de una derecha regional, que le gusta “capturar el poder” por vías distintas al uso del sufragio, como el mecanismo democrático más idóneo para consultar a la población, y saber cuál es su voluntad política, para decidir los destinos políticos de los países, y que en una simple pero contundente aritmética, se determine la proclamación de una persona por vías legales, para aquella o aquel, que haya sacado más votos entre los que participan en un proceso eleccionario…

Sin embargo, a esta derecha latinoamericana y Caribeña…en la praxis política les encanta el logro del poder sin pasar por unos comicios. Hay claros ejemplos, en este comienzo del siglo XXI, cuando sacan del “poder sin votos” a Manuel Zelaya de Honduras, a Dilma Rousseff de Brasil, a Fernando Lugo del Paraguay, a Hugo Chávez durante 47 horas, y ahora a Evo Morales en Bolivia…

A este particular sector derechista, les gusta acusar a sus adversarios políticos de “dictadores y continuistas”, porque nunca han reconocido sus derrotas electorales y dicen que los supuestos ganadores, no ganaron, sino que lo hicieron a través de “un gigantesco fraude”, pero sin la consignación de las pruebas de las irregularidades que afecten los resultados electorales…eso ha hecho que políticamente ésta derecha, encontró una nueva modalidad para obtener “el poder sin votos”: las autoproclamaciones y las presidencias interinas, sin obtener un solo voto.

Y el gran chantaje de la derecha es: solo participamos en un proceso electoral y reconoceremos al ganador o la ganadora, siempre y que en la directiva del organismo que dirija las elecciones, deben tener mayoría, y las y los candidatos tienen que ser de la derecha…porque jamás van a reconocer que tuvieron una derrota electoral…
Politólogo
bravísimo@gmail.com

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