El ocaso del amarillismo

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El amarillismo ha muerto, ¡viva el amarillismo! La realidad se volvió amarilla porque ya no hay manera de exagerarla y por tanto el periodismo veraz se volvió amarillista.

Hubo al parecer una edad de oro del amarillismo. Creo que el XX es su Siglo de Oro. A punta de amarillismo Goebbels escenificó la guerra más mortífera que se conoce, aunque no tanto como el genocidio que ha recibido el épico nombre de Conquista de América, en el que el capitalismo se estrenó y entrenó matando varias decenas de millones de indígenas. No fueron los españoles; fue el capitalismo que los estructuró para eso.

Hay que tener cuidado porque el capitalismo juega estas pasadas. Te descuidas y terminas genocida.

Un presidente quema la Amazonia tan descaradamente que se jacta de ello. A cada rato un bombardeo o un atentado terrorista mata cien personas. O más. En las narices de la televisión mundial derriban dos rascacielos llenos de gente. Colombia produce 70 % de la cocaína y cincuenta millones de cocainómanos la consumen en los Estados Unidos. La inminente debacle del dólar pone en peligro a la humanidad entera. O puede salvarla. No sé. De las tantas cosas que no sé.

¿Alguien sabe? ¿Cómo exagerar estas cosas? Por eso se nos muere el amarillismo. Pero todavía goza de una salud frondosa y renovada. Es de esos tantos muertos que gozan de buena salud. Las enormidades que pasan en otros lugares se atribuyen todas a Venezuela.

Colombia es el mayor productor de cocaína del mundo, allí el paramilitarismo mata gente todos los días, pero es en Venezuela donde hay una narcodictadura que solo puede derrocarse y derrotarse con una guerra devastadora, que de paso remediaría el hambre y la miseria que campean por sus calles. Un chorro de muerte devasta el mundo pero el problema es Venezuela, Venezuela, Venezuela.

No hay un minuto en que los medios no denigren maniáticamente a Venezuela. La emigración venezolana es la peor peste de la humanidad. Por eso en Colombia matan diariamente a una persona de esa nacionalidad. La solución final para el “problema venezolan” es arrasar el país y matar de hambre y enfermedades a su gente. Tirar el agua del baño con bebé y todo. Sensatamente. Por eso digo que el amarillismo es cada vez más vigoroso y saludable.

@rhm1947

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