El nuevo lustro (2)

Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on email
Share on print

Este artículo continúa el anterior publicado el 11 de febrero de 2020. Los últimos 4 lustros 2000 a 2020 los marcó la presencia de gobiernos progresistas en América Latina.

Publicidad

El lapso 20 a 2025 se prescribe como amenaza. Proyecta en nuestros países un ambiente de contradicciones: sociales, económicas, políticas, geopolíticas y una novedad que las potencias gestan amenazas hasta ambientales: Solo inicia, y sorprende el gran incendio de Amazonía.

Los fuegos en Brasil queman 2,5 millones de hectáreas de un ecosistema que comparten 9 países. Se arrasó territorio cuya superficie equivale a 34 veces la ciudad de Caracas, o 4 veces el tamaño del estado Aragua.

Tan distópico como el tema ambiental se anuncia el político.

Advierte no solo un alud que domina en lo ideológico. Sino más simbología hegemónica, con una correlación de fuerzas que pueden determinar un tiempo de alta inestabilidad e hibridación de poderes. Se vive en Colombia, Ecuador, Chile, Brasil, Bolivia y asoma en Brasil.

Producto de una creciente polarización social. Y sella la crisis el resultado del descrédito de la política neoliberal dominante. Se descubren las falencias histórico-estructurales de las economías dependientes de la región, empujadas por la profunda crisis de la economía desigual y sus efectos en nuestras rentas.

Se agitan al precarizar la política e impulsar los factores que motivan polarización. Debido a la postración, la falta de legitimidad y descrédito de los proyectos políticos que han sido dominantes. Lo cual es combustible para el surgimiento y prevalencia del pragmatismo. Ejemplos Chile, Colombia, Ecuador, Bolivia, Brasil, ¿Venezuela?

Es tiempo de enorme incertidumbre y polarización salvaje, de efectos inesperados. Se debilitan los formatos políticos dominantes. Todo muta y fusiona. Es tiempo del camuflaje y golpes blandos.

Resurge el mito progresismo. Mejor decir, reaparece, con la forma propia del tiempo actual. Hay circo e inventos.

Alberto Fernández inaugura en 2019 malabares del “ liberalismo progresista peronista” mayor dislate de neoliberalismo de nuevo cuño, imposible.

Hasta el Foro de Sao Paulo pierde el tino, hoy reivindica temas como la prosperidad. Dijimos antes, “todo muta”, tanto abarca, que llega hasta utilizar como ficción a John Rawls en Teoría de la justicia, biblia para liberales y neoliberales a “la mode” de este lustro que inicia 2020.

Publicidad
Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on email
Share on print
Publicidad
×
Publicidad
Publicidad