El efecto Macri

Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on email
Share on print

La reacción de Mauricio Macri a su aplastante derrota en las primarias argentinas del pasado domingo ilustra exactamente el comportamiento político de las clases millonarias: malcriadez y manipulación.

Para verlo, basta escuchar los discursos de Macri de lunes, a un día de las primarias; y del miércoles, tres días después. El lunes se mostró desencajado, visiblemente molesto con la gente porque no votó por él y le echó la culpa tanto al candidato ganador como a sus votantes del desplome de los mercados financieros argentinos, la subida del dólar y el consecuente caos económico.

Llegó a decir que los ganadores tenían que “hacerse responsables” de tal situación. Se negaba a aceptar que la mayoría de los argentinos desaprueba su gestión, e intentó lavarse las manos, quitarse responsabilidad por la situación económica de su país. Prácticamente le dijo bruto al pueblo que no lo favoreció.

Lo que ocurrió con los mercados parece más bien un efecto concertado. Una profecía autocumplida. Los grupos económicos poderosos, a los que pertenece el propio Macri, habían decidido que, en caso de darse un triunfo del peronismo, echarían abajo las expectativas para generar una corrida bursátil e “incendiar” el país. De hecho, utilizó lo sucedido para chantajear, diciendo que “esto es lo que va a pasar en octubre”, si en las elecciones reales se repiten estos resultados.

Luego, el miércoles implementó la segunda parte de su “plan B”, la estrategia postderrota. Primero, pidió disculpas por su discurso del lunes. Dijo que “no había dormido”.

Segundo, anunció un conjunto de medidas económicas para “aliviar” el efecto económico de las primarias. Todas las medidas consisten en “darle dinero” a la gente. Justamente el tipo de acciones que él y sus correligionarios critican a sus contendientes, tachándolas de “populistas”. Pero, claro está, el populismo es “bueno” cuando es propio y “malo” cuando es ajeno. Sin vergüenza, está intentando comprar votos para la elección de octubre.

Entiéndase bien. Macri presentó a su contendiente como el culpable de un desastre económico generado por los propios millonarios, intentó aterrorizar a la población con la amenaza de que todo empeorará, y se presentó a él mismo como el “aliviador” de ese desastre. ¿A quién o a quiénes se nos parece este personaje?

@ÁngelDanielCCS

Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on email
Share on print