Difíciles acuerdos en bioética

Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on email
Share on print

El lunes pasado, la importante Conferencia de los Obispos Católicos de Francia quiso hacer pública su inquietud en cuanto a la revisión del proyecto de ley nacional de bioética, destinado a ser discutido próximamente en la Asamblea Nacional. Pero los obispos no están solos; toda una amplia corriente de opinión, liderizada política o religiosamente por distintos colectivos del abanico social, se encuentran en la calle para denunciar tres fuentes de inquietud. Aquí, los correctivos solicitados.

Uno. Insistir desde el comienzo en la dignidad del niño como persona humana, y defenderla. Defender el “proyecto parental” sin explicitar lo que incluye, en especial por medio del concepto de Procreación Medicalmente Asistida), es otorgar un poder sin control ni precisiones allí donde estarán en oposición los derechos del niño y los de padre o madre, presentes o ausentes.

Dos. Con la legislación actual, los franceses estiman que están en peligro, no sólo los derechos del niño, sino los de la democracia: legalización sin padre ni ascendencia paternal y con simple declaración de la madre. Estaría a punto de nacer una fuente de derechos (o de sus olvidos), mientras que el representante de la ley se deba contentar con escasez de testimonios delante del notario.

Tres: el peligro del eugenismo; es decir, del uso de métodos y prácticas destinadas para – supuestamente – luchar para favorecer los progresos de la raza. Concepto bastante peligroso que, sin más, llevaría a una manipulación comprometedora. Tal modificación llevaría a graves situaciones.

Globalmente, el proyecto es de color francamente eugenista. Los colectivos de derecha y de izquierda se alarman por la posibilidad abierta de modificación genética de los embriones.

Aquí, semejantes discusiones no encuentran en nuestros centros de salud y de estudio los lugares abiertos a la vulgarización para el gran público. La bioética no se encuentra fácilmente en nuestro mercado intelectual. Además, se producen reticencias y controversias motivadas por argumentos más ideológicos que ecológicos. Pero no tenemos el privilegio de esta cortedad mental. Por tal motivo, llamativa es la búsqueda de una tranquila verdad, donde se encuentren en sana paz los colectivos de derecha e izquierda.

Sacerdote de Petare

brunorenaud00@gmail.com

Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on email
Share on print
Publicidad
×
Publicidad
Publicidad