Con Joaquín Cortés

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Una cotidianidad plena de circunstancias que impiden la libre regularidad del trajín, que antes constituía el día a día de nuestra actividad y actualmente se ve trastocada e inserto en una maraña de asuntos, cuyas breñas abrimos lentamente, con el temor de que algo como una macaurel se interponga, y nada de lo planificado ocurra, puede ser nuestro presente a grandes rasgos.

El hecho es que la hazaña diaria la construimos a partir del azar, ¿Cómo será el hoy y cómo mañana?

El deceso del amigo Joaquín Cortés nos resultó un golpe doloroso, desconcertante. Su cercanía inteligente y sensible nos resultaba siempre necesaria. La hazaña de la construcción de su obra fotográfica y documental nos fue siempre sorprendente.
Le recordábamos desde los tiempos de la Universidad del Zulia, en su cercanía con Sergio Antillano, mi padre, y en la tarea cotidiana de crear el departamento o centro de la actividad audiovisual en la Escuela de Periodismo. Después vino lo de ir descubriendo su obra individual y talentosa, por todo el país.

Se reveló como un investigador neto, un curioso de la vida y de los mil y un mundos de estos lugares llenos de recovecos fantásticos.

Venido de España se enamoró de este país, y viajó mucho a otros de los cuales trajo también su obra, reflejando su investigación, su sentido de la vida, su mirada sobre los otros, su respeto infinito por los semejantes y extraños.

Con enorme curiosidad y timidez he sido admiradora de su obra plena. En mis talleres literarios sus fotografías han sido punto de apertura para enseñar a otros a mirar la realidad y recrearla. Joaquín fue un gran artista, un hombre con un sentido de la mirada a lo humano, un investigador de gestos y sentimientos, cuidadoso, sencillo, emotivo sin excesos y hasta tímido. Ha dejado una obra incalculable a su paso por estos territorios. Y hoy lamentamos no habernos acercado más a su persona, a sus curiosidades, a su sentido de la vida.

Es un deseo infinitamente ilógico, pero queremos enunciarlo: ojalá la fotografía, la relación entre pares y diferentes, el arte y la vida universitaria de este país, tuviera varios seres humanos como Joaquín Cortés y su infinita necesidad de conocer a fondo todas las cosas, comenzando por la misma gente, lo humano y sus peculiaridade

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