¿Ciencia versus conciencia?

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¿Puede uno ser explorador de la conciencia sin salirse de la ciencia ni caer en la fantasía? Tomemos el caso de la víctima de un traumatismo de cráneo, arrollado por un accidente vial; el diagnóstico es el de muerte cerebral. ¿Cuáles son los criterios médicos, religiosos y otros, para decidir conexión o desconexión de la máquina de reanimación? La vida llamada vegetal, ¿goza de derechos vinculados con cierta conciencia? ¿Cómo puede el cerebro, algo material, producir nuestros pensamientos, nuestras emociones y percepciones?

Para ese laberinto, Steven Laureys es un guía competente. Neurólogo, explorador de la conciencia, especialista internacional del coma, o más bien, de los estados gravemente alterados de la conciencia. Saludado por una avalancha de premios y funciones, Laureys es una presencia extraordinaria -Bruselas, noviembre 2018- frente a un auditorio multinacional de dos mil personas. Su tesis, o parte de ella, lo pone en sintonía con todos: “No hay por qué ser arrogante: nadie comprende realmente la conciencia. Históricamente se ha cometido el error de creer que es algo o nada. De hecho, entre todo y nada, entre negro y blanco, hay más de cincuenta matices de gris”.

¿Es conveniente hablar de conciencia animal? ¿A qué se parece el mundo captado por una conciencia de araña? ¿Cómo van a reaccionar animales más inteligentes? Por ejemplo, pintaron de rojo la frente de los chimpancés. Esos monos se pararon frente al espejo y buscaron la manera de borrar la mancha de color. ¡Alguna conciencia hay! ¿Y el perro? Aparentemente, no “veía” la irregularidad del color; no le interesaba. ¿Escasez o ausencia de conciencia?

Pero la ciencia así reducida no logra todavía tocar para nosotros problemas existenciales. Formulada de esta manera, la existencia humana no se siente amenazada. Mientras que si se trata de muerte cerebral, don de órganos, conciencia mínima, casi todos somos potencialmente pacientes, o familiares de pacientes, llevados a opinar sobre problemas limítrofes de conciencia; de vida y muerte.

Salir en busca de la conciencia es como lanzarse en la aventura que invita a ir apretando el vocabulario, produciendo definiciones claras del término conciencia, de su localización y su funcionamiento en el cuerpo humano. ¡Exigente trabajo!

Sacerdote de Petare brunorenaud00@gmail.com

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