Barbas en remojo

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En América Latina son tiempos para tener las barbas en remojo. Los recientes acontecimientos tienen ocupados a los sistemas de inteligencia nacionales y a los tanques de pensamiento al servicio de los gobiernos. En las embajadas hay movimientos poco habituales, muy en particular en la de los países con mayor influencia global; en las cuales no solo se están recopilando información minuto a minuto, sino que calculan escenarios y hacen sus jugadas, fuera de la atención mediática (donde solo vemos el decorado).

En estos momentos los gobiernos calibran sus declaraciones y valoran sus intenciones y acciones. Un paso mal calculado, puede desencadenar hechos que no solo desestabilizan al país, sino que comprometen la gestión del poder. Cautela es la norma, sin importar la tendencia del gobierno.

Se examinan los errores en Ecuador, donde el anuncio de las medidas pactadas con el Fondo Monetario Internacional, comprometieron el giro neoliberal del gobierno de Moreno. ¿Qué claves que han hecho que un pueblo en la calle logre el retroceso de las medidas?.

En Chile, las medidas no eran de envergadura, pero dieron al trasto la imagen de éxito del modelo y hoy deben hacer contención de daños y castrar la propuesta constituyente. ¿Dónde estuvo la falla?.

Observan que en Argentina Macri no ha tenido descanso, que desde el inicio de su gobierno las calles argentinas han tenido a los ciudadanos en la calle reivindicando sus derechos y rechazando las recetas que desde fuera aplica para beneficiar a los empresarios.

En los recientes tiempos se analiza a la Bolivia donde los gorilas de ahora, se han puesto al servicio de la derecha y son instrumentos fieles de sus intereses, permitiéndoles tomar el gobierno por la vía de la fuerza. Y allí está el pueblo que los rechaza, que reivindica su derecho a la autodeterminación y defiende su democracia.

Venezuela en particular merece un examen más detallado, pues gran parte del año no han cesado de accionar desde adentro o desde afuera contra el gobierno bolivariano. Sin lograr la calle, y con menos apoyos internos, hoy parte de la oposición se compromete a transitar una vía democrática, mientras lo otra sigue al acecho y sin desperdiciar cualquier oportunidad para conspirar.

Las agendas de los gobiernos están afectadas por los pueblos en las calles (en estos y otros países), y están pagando un alto costo: los fallecidos por la acción del Estado. Es imposible ser indiferentes a los acontecimientos que no cesan de evolucionar. Están cerca las fiestas cristianas de la navidad, veremos si se enfrían las calles.

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