Arde la Amazonía, ríe el capital

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El desarrollo del capitalismo ha llegado a su límite natural, hoy solo hay un camino para el sistema económico mundial: colapsar en sí mismo (Duguin).

El financiarismo divorciado de la realidad, del equilibrio entre producción y consumo, colapsó. Toda la riqueza concentrada en la oligarquía mundial, convierte al resto en esclavos de las fuerzas económicas ultraliberales transnacionales, saturando la capacidad de nuestra Madre Tierra de recuperarse de la explotación exponencial.

El capitalismo exacerbado no advierte límites y va por todo y todos: reservas forestales, biodiversidad, recursos energéticos y minerales.

La corporatocracia mundial alega que estas reservas de recursos y biodiversidad tanto de Venezuela como de la Amazonía deben ser “propiedad de la humanidad”, de una mafia que representa al capital.

Preparan justificaciones a la carta: Venezuela una supuesta crisis humanitaria, Estado Fallido y violaciones de derechos humanos, a Brasil la protección de la Amazonía como patrimonio humano, ya no de las naciones soberanas, sino una gobernanza global aristocrática, con la ciega colaboración de la ONU que tributa aún sin quererlo con ellos.

Penetrar la institucionalidad del Estado social y de justicia, desensamblándolo, suprimiendo su poder económico, cohesión y apoyo social, fragmentándolo en la fórmula política óptima para ellos. Minimizan su poder político, para que no resista las intervenciones morales y luego jurídicas de la gobernanza pseudo multilateral -leyes y gobiernos supranacionales para proteger recursos.

Consenso por agotamiento, atropello, coerción, extorsión y trastocamiento del pueblo, cambiando marcos jurídicos legítimos y soberanos, guerra proxi invisible demoliéndote internamente para luego homogeneizarte y capturarte, solve y coágulo diría Cerise.

Mientras arde la Amazonía incendiada por la voracidad anglosionista, ríen los capitalistas y sus tretas de “protección ambientalista”, expulsándonos de territorios para extender cultivos ilícitos, negocio preferido de los narcobanqueros.
Desde Venezuela, nuestra anomalía geológica, económica y política -dueña de riquezas y renta- antiliberal y antimperialista ontológicamente, decimos: estamos despiertos y no nos vencerán.

María Alejandra Díaz
Constituyente
@alecucolomarin

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